Muestras de artes gráficas

Théophile Alexandre Steinlen con las prostitutas de la cárcel Saint-Lazare

Sala 68

Steinlen Théophile Alexandre (1859-1923). Paris, musée d'Orsay, conservé au musée du Louvre. RF31807-recto.
Théophile Alexandre SteinlenPrisioneras reunidas en una sala de la cárcel Saint-Lazare© RMN-Grand Palais (musée d'Orsay) / Thierry Le Mage
Pintor del pueblo de las calles, de los trabajadores y de los necesitados, Steinlen (1859-1923) ha luchado constantemente contra la injusticia mediante su obra. En contra del elitismo de bellas artes, privilegia el arte popular de la ilustración, difundida en la prensa y en la calle a través de los carteles. Originario de Lausana, se instala en Montmartre en 1881 donde, habitual del cabaret del Chat noir, se relaciona con la bohemia artística.

Abarca la prostitución en ilustraciones para periódicos comprometidos, el Gil Blas illustré, el Mirliton o también el Chambard socialiste. En 1895, acude a la cárcel Saint-Lazare, tal vez con la idea de una obra para dar testimonio de las condiciones de encarcelamiento. El museo de Orsay conserva unas veinte obras realizadas durante esta visita, principalmente dibujos de la sección de las prostitutas. Mediante la evocación de las reclusas y de los equipamientos carcelarios, el artista logra, en unas cuantas pinceladas eficaces, traducir el internamiento, la soledad y la promiscuidad del universo penitenciario. Su mordaz mirada, sin ningún sentimentalismo, da a ver una población debilitada, sujeta a un despiadado control clínico y policial. Los retratos de las prostitutas en particular dan fe del compromiso del dibujante, en favor de los necesitados y de los marginales de los que restituye la dignidad.

En el siglo XIX, los poderes públicos consideran que aunque la prostitución se deba tolerar, ha de ser, sin embargo, más estrechamente vigilada. Las chicas que ejercen en la calle no pueden escapar al control de la administración y deben inscribirse para tener el título de "chica sometida". Se distinguen entonces las chicas con número, que actúan por cuenta de un prostíbulo, de las chicas con cartas que trabajan para un proxeneta. Se exige un seguimiento sanitario para todas las prostitutas. La cárcel Saint-Lazare representa un elemento esencial de esta política de vigilancia. De 1896 a 1931, las prostitutas que no disponen de carta reglamentaria o que han cometido un delito, son conducidas al 107 rue du Faubourg Saint-Denis, donde se encarcela a las mujeres desde la Revolución. La cárcel de Saint-Lazare ha nutrido el imaginario popular de la prostitución. Tras Steinlen, se han realizado numerosos reportajes fotográficos, relativos al exterior de la cárcel (Eugène Atget) y de las reclusas (Albert Brichaut). Sus prisioneras también han seguido inspirando a los pintores, como Picasso cuya obra Melancolía conservada en el Detroit Institute of Arts está actualmente presentada en la exposición Esplendores y miserias.

Eugène Boudin (1824-1898) : Pescadores

Sala 69

Boudin Louis-Eugène (1824-1898). Paris, musée d'Orsay, conservé au musée du Louvre. rf3384.
Eugène BoudinMarins conversant© RMN-Grand Palais (musée d'Orsay) / Michèle Bellot
Por fin observador, Eugène Boudin renueva el género pictórico de la Marina. Multiplica los estudios del mar que animan tanto paseantes, pescadores, como aristócratas parisinos, bajo diferentes efectos de luz. La representación del "mar moderno" revisa los tradicionales naufragios, tempestades, abordajes o incendios. Hijo de marino, evoca muy a menudo la actividad de los puertos donde vive. De sus orígenes sociales muy humildes, Boudin conserva una profunda compasión por aquellos que llama "el pobre mundo" que trabajan duro, sometidos al ritmo de la marea y a las intemperies. Marinos ejerciendo su profesión o en reposo, escenas de playa o simples hechos cotidianos, Boudin evoca la pesca costera, aprovechando la luz cambiante de Normandía.

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