Eugène Grasset
Giovanna d'Arco al rogo

Juana de Arco en la hoguera, proyecto de vidriera
Eugène Grasset (1841-1917)
Juana de Arco en la hoguera, proyecto de vidriera
1893
Lápiz, tinta, acuarela y guache
Alt. 97; Anch. 57 cm
© RMN-Grand Palais (Musée d'Orsay) / Hervé Lewandowski


Entrada de Juana de Arco en Orléans, proyecto de vidriera
El sitio de Orléans, proyecto de vidriera

Jeanne d'Arc au bûcher [Giovanna d'Arco al rogo], progetto di vetrata


En 1893, un concurso fue organizado para decorar las ventanas de la nave de la catedral Sainte-Croix de Orléans. Éste prevé el diseño de diez vidrieras que relaten la epopeya de Juana de Arco que, en 1429, había liberado la ciudad de los ingleses. Entre los participantes se encuentra el dúo formado por el maestro vidriero Félix Gaudin y Eugène Grasset. El museo de Orsay conserva tres de los dibujos realizados en esta ocasión por Grasset, pero que sin embargo llevan la firma de ambos hombres, incluido este que representa a Juana en la hoguera.

Fueron al final el maestro vidriero Esprit Gibelin y el pintor Jacques Galland los vencedores. La intervención del compositor Charles Gounod, abuelo de la esposa de Galland, tuvo sin duda peso en la decisión del jurado. Esta elección provoca la estupefacción general, ya que los cartones de Eugène Grasset son reconocidos como los mejores por unanimidad. El crítico Arsène Alexandre declara así mismo: "Aquellos que no han sentido la belleza estética y técnica de los cartones y maquetas para el concurso de Juana de Arco, o que, sintiendo esta belleza, la han pasado por alto, son culpables de una de las más patentes denegaciones de justicia que podamos mencionar en la historia artística de esta época".

Los bocetos de Grasset se imponen en efecto por una indudable unidad de composición, a pesar de la alternancia de escenas majestuosas y de escenas más animadas, por un conocimiento profundizado de las técnicas vidrieras – el corte de los vidrios y la colocación del plomo, están por ejemplo escrupulosamente indicados – así como por un juego de luces y de colores, totalmente inéditos. Las referencias arqueológicas, serias y variadas, no paralizan para nada las composiciones, sino que les otorgan un toque arcaicista que Edouard Didron, gran teórico del arte de la vidriera, cualifica de "maravillosamente decorativo".
Entre 1900 y 1903, Félix Gaudin ejecuta a pesar de todo, para la iglesia parroquial de La Châtre (Indre) una de las maquetas de Grasset, Juana en la coronación de Carlos VII°.




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