Léon Cuzol
Propiedad del Sr. Chatel, 207 calle de Crimée

Propiedad del Sr. Chatel, 207 calle de Crimée
Léon Cuzol (activo entre 1904 y 1911)
Propiedad del Sr. Chatel, 207 calle de Crimée
1903-1904
Pluma, aguada de tinta y acuarela y fotografía (revelado al citrato)
Alt.109; Anch. 99,5 cm
© RMN-Grand Palais (Musée d'Orsay) / Hervé Lewandowski


Alzada de la puerta de entrada lateral
Fachada que da al patio
Alzada de la puerta de entrada principal
Alzada de la puerta de entrada principal
Vista en perspectiva de las tres últimas plantas
Alzada de la planta baja, de la primera planta y de la segunda planta de la fachada que da a la calle

Propriété de M. Chatel, 207 rue de Crimée [Propiedad del Sr. Chatel, 207 calle de Crimée]


El edificio de renta del 207 calle de Crimée, en París, fue un encargo de Victor Chatel, propietario del terreno y de la fundición que se encontraba allí. El nuevo edificio permite conservar los talleres, situados en el fondo de la parcela, reestructurándolos levemente. Constituida por pequeños apartamentos, sin sala de baño ni aseo, esta vivienda se dirige, sin duda, en prioridad, a obreros de la fundición.

Esta plancha corresponde al envío de Cuzol al Salón de los Artistas Franceses de 1904. Permite en este particular, entender mejor cómo los proyectos de arquitectura pueden ser presentados en éste. Invita particularmente a comparar el uso del dibujo y de la fotografía, medios de representación a la vez redundantes - entrada ilustrada por un dibujo y una fotografía que proporcionan el mismo punto de vista – y complementarios – el dibujo plasma la policromía y pone en valor la volumetría de las buhardillas, mientras que la fotografía da fe con mayor precisión de los modos de construcción y de los ornamentos -.

Aunque la plancha no deje aparecer nada de los aspectos prácticos – situación en la parcela, confort o tamaño de los apartamentos -, da un testimonio, sin embargo, de las opciones estilísticas. Situado en el centro, el dibujo de las últimas plantas evidencia el hecho que el arquitecto haya aprovechado las nuevas oportunidades brindadas por la legislación municipal, que permiten una mayor fantasía en los volúmenes o el uso de las buhardillas, para realizar una planta suplementaria.

Los demás dibujos ilustran, por su parte, el uso de los principios racionalistas, procedentes de la reflexión de Viollet-le-Duc, sobre la arquitectónica gótica, que conducen a abandonar referencias historicistas y recomiendan la puesta en valor de la construcción. Ejemplo de la popularización del racionalismo viollet-le-duquiano y de su aplicación a un edificio de renta, este proyecto constituye también un interesante testimonio de la urbanización del distrito XIX, barrio obrero entonces en pleno auge, tras su incorporación a la capital, en la anexión de los municipios periféricos, en 1860.




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