Paul Cézanne
El horno para yeso

El horno para yeso
Paul Cézanne (1839-1906)
El horno para yeso
Hacia 1890-1894
Acuarela y mina de plomo sobre papel blanco
Alt. 42; Anch. 52,9 cm
© RMN-Grand Palais (Musée d'Orsay) / Jean-Gilles Berizzi

Le four à plâtre [El horno para yeso]


Dibujando y pintando a la acuarela casas aisladas en medio de los árboles en el campo de Aix, Cézanne crea un contraste bajo su pincel entre las formas rígidas y geométricas de las construcciones humanas y aquellas, más suaves, redondas e imprevisibles de la naturaleza.
El horno para yeso representa un gran caserío pintado de ocre amarillo, hoy destruido. El artista, como siempre, elige precisamente una ubicación que le permite elaborar una composición inteligente. La alta chimenea cilíndrica, corta el espacio levemente a la derecha del centro y alcanza la punta de la montaña Sainte-Victoire, uno de los motivos favoritos de Cézanne. El dibujo irregular de las cuestas del macizo, domina los triángulos, análogos pero secos, de ambos tejados.

En 1905, se celebra por primera vez en París, en vida de Cézanne, una exposición de sus acuarelas. Como el catálogo de la época no era muy explícito, resulta difícil saber si esta obra forma parte de él. El comentario escrito en dicha ocasión, por el pintor Maurice Denis, gran admirador de Cézanne, podría sin embargo adecuarse perfectamente al Horno para yeso: "El tono definitivo de estos bocetos tan compuestos, tan construidos como cuadros, ya estaba montado, potente y de una resonancia admirable. [...] Paisajes de la misma serie mostraban, en árboles o fábricas muy dibujados, el juego de luces blancas, enfatizadas por sombras lilas y amarillo oscuro, matizadas, tornasoladas".




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