Lucien Lévy-Dhurmer
El lago Leman

El lago Leman
Lucien Lévy-Dhurmer (1865-1953)
El lago Leman
1925
Pastel
Alt. 57; Anch. 72 cm
© DR – Musée d'Orsay, dist. RMN-Grand Palais / Patrice Schmidt

Le lac Léman [El lago Leman]


Para los simbolistas, siempre en búsqueda de sentido, el género del paisaje presenta a priori poco interés. Sin embargo uno de ellos, Lucien Lévy-Dhurmer, que se dio a conocer primero por sus retratos, multiplica los paisajes, a partir de los años 1910. Pero lo hace sin dar la espalda al ideal simbolista, eligiendo para sus paisajes lugares emblemáticos de la historia y de la cultura, como Versalles y su parque, que le permiten cultivar su nostalgia por el pasado y su afán de refinamiento.

Posteriormente, en 1925, y de nuevo en 1935, el artista ejecuta en Saboya una serie de paisajes sobre las orillas de los lagos del Bourget, de Garde o también, como aquí, del lago Leman. El tratamiento al pastel permite operar una verdadera transfiguración poética de los lugares. La materia polvorienta y delicada del pastel otorga en efecto un aspecto tembloroso, empañado, en el que se ahogan los detalles. La realidad, como mantenida a distancia, cede el paso a una visión sublimada: mediante la virtud del difuminado, el agua, la tierra y el cielo, fusionan e intercambian sus propiedades. Esta comunión de los elementos crea un clima de misterio, intensificado por el surgimiento luminoso pero borroso del sol, reflejado en el lago.

Verdadera variación sobre el azul – color espiritual por excelencia -, esta obra de Lévy-Dhurmer se aventura en los confines de la representación. El artista parece explorar las virtudes del color, del que el monocromo es el logro supremo.




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