Albert-Ernest Carrier-Belleuse
Hebe y el águila de Júpiter

Hebe y el águila de Júpiter
Albert-Ernest Carrier-Belleuse (1824-1887)
Hebe y el águila de Júpiter
1858
Bronce plateado
Alt. 51 ; Anch. 31 ; P. 30 cm
© RMN-Grand Palais (Musée d'Orsay) / Christian Jean


Hebe dormida

Hébé et l'aigle de Jupiter [Hebe y el águila de Júpiter]


Hija de Júpiter y de Juno, diosa de la juventud en la mitología grecorromana y escanciadora de los dioses - estaba encargada de servirles las copas -, Hebe es una figura femenina muy apreciada por los escultores del siglo XIX. Canova, Thorwaldsen, Rude o Aizelin, entre los más conocidos, se han amparado de esta heroína.

El propio Carrier-Belleuse trata en varias ocasiones este tema que, además del tema de la bebida y de los ágapes, seduce a los estatuarios por la oposición entre el esbelto cuerpo de la joven diosa y la poderosa imagen del águila que simboliza a Júpiter.
En esta versión de 1858, se centra toda la atención en la bella silueta de Hebe, sentada encima del águila, al que vierte el néctar. Es un primer intento grácil y coqueto, que marca un regreso al manierismo del Renacimiento francés. Mediante su preciosidad, este pequeño grupo, editado en bronce dorado o plateado, se convierte verdaderamente en un objeto de decoración, que sirve en particular en dicha época para decorar relojes de péndulos.
Once años más tarde, en un mármol monumental enviado al Salón de 1869 (museo de Orsay), Carrier-Belieuse renueva por completo el tema: esta vez el robusto y colosal águila envuelve con sus alas y protege el reposo de la diosa dormida.


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