Amaury-Duval
El saludo angélico

El saludo angélico, también llamado La Anunciación
Amaury-Duval (1808-1885)
El saludo angélico, también llamado La Anunciación
1860
Óleo sobre lienzo
Alt. 170; Anch. 125 cm
© RMN-Grand Palais (Musée d'Orsay) / Hervé Lewandowski

La Salutation angélique dit aussi L'Annonciation [El saludo angélico, también llamado La Anunciación]


El pintor Eugène Emmanuel Amaury Pineu Duval, que eligió presentarse bajo el nombre de Amaury-Duval a partir de 1833, se destaca entre los más famosos alumnos y más próximos seguidores de Ingres. Como su maestro, Amaury-Duval es un retratista prolífico, género en el que demostró un gran talento, como lo indica el enigmático y atractivo retrato de Madame de Loynes, también conservado en el museo de Orsay.

No obstante, su actividad no se reduce en captar los rasgos de sus más ilustres contemporáneos, y conocemos, de su mano, varias composiciones destinadas a capillas o a iglesias. Tal era probablemente el destino de El saludo angélico, también llamado La Anunciación, uno de los escasos grandes cuadros religiosos de caballete del artista, encargado por el Estado en 1856 y entregado en 1861.

Preocupado por asociar el color conforme a la línea preconizada por Ingres, Amaury-Duval realiza una pintura de delicado cromatismo. La composición simple, estructurada por las columnas de una pérgola en el fondo, seduce de inmediato los cronistas que vieron combinarse la influencia de Rafael junto con los pintores alemanes contemporáneos, conocidos bajo el nombre de Nazarenos.

Sensible a la simplificación monumental de las figuras y a la voluntaria actualización del decorado, el conservador del Museo del Luxemburgo se hace atribuir El Saludo angélico en cuanto fue entregado, con el fin de que su autor fuese dignamente representado en el seno de las colecciones nacionales.


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