Paul Cézanne
El abogado

El abogado (el tío Dominique)
Paul Cézanne (1839-1906)
El abogado (el tío Dominique)
1866
Óleo sobre lienzo
Alt. 65; Anch. 54 cm.
© RMN-Grand Palais (Musée d'Orsay) / Hervé Lewandowski

El abogado (el tío Dominique)


En noviembre de 1866, un amigo de Aix, de Cézanne, Valabrègue, cuenta a Zola la extraordinaria rapidez de ejecución manifestada en esta época por el joven Paul: "Solo he posado [...] un día. El tío le sirve con mayor frecuencia de modelo. Cada tarde, aparece un retrato suyo".
Instalado en Aix desde el final del verano, Cézanne se entrega entonces a su primera verdadera campaña de pintura. Ejecuta con fogosidad un conjunto de bodegones y de retratos, incluidos cerca de diez lienzos a partir de su tío materno, el ujier judicial Dominique Aubert. El modelo está representado bajo diferentes ángulos, disfrazado de monje, coronado con un turbante o también con un gorro de algodón, sin que sepamos el sentido profundo de estos disfraces.

En esta versión, el modelo vestido de abogado adopta un aspecto de lo más solemne. Esta curiosa efigie de medio cuerpo está dotada de una determinada monumentalidad que acude para intensificar el contraste entre el traje negro, que se destaca sobre el fondo blanco, intenso contraste frecuente en la pintura española de la Edad de oro y reutilizado por Manet. El empleo del cuchillo de paleta —técnica procedente de Courbet— durante este periodo permite a Cézanne esculpir sus composiciones con pesados empastes. Adopta de este modo una manera que más tarde iba a calificar de "cojonuda".

Esta obra de juventud, como todas aquellas ejecutadas durante estos meses en Aix, marca una etapa decisiva en la carrera del artista. Es entonces cuando Cézanne se afirma y se convierte verdaderamente en pintor.  


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