Odilon Redon
Parsifal

Parsifal
Odilon Redon (1840-1916)
Parsifal
1912
Pastel sobre papel
Alt. 64; Anch. 49 cm.
© RMN-Grand Palais (Musée d'Orsay) / Hervé Lewandowski

Parsifal


Sobre un fondo de montañas vacías, se erige la figura monumental y solitaria de Parsifal. Este personaje procede de un drama en tres actos de Wagner, creado en 1882 e inspirado en la leyenda del Grial.
Redon ya había representado a Parsifal en una litografía de 1891-1892. Pero aquí, privado de su casco y de su lanza, el guerrero se transforma en mago perseguido por un sueño interior. La gama oscura de los colores con dominantes lila y negro, marca el clima trágico de la obra.

Sabemos que Redon, también músico, se interesó por las teorías de Wagner, que deseaba realizar en sus dramas la síntesis de la música, de la poesía, del teatro y de la danza. El pintor había colaborado en la Revue Wagnérienne con su litografía Brunnehilde y asistió en 1895 a las representaciones de Tannhaüser en París y de Lohengrin en Londres. Sin embargo, sintiendo como su amigo Mallarmé la misma desconfianza por las teorías wagnerianas del arte total, Redon se contenta con extraer del drama wagneriano una materia ilimitada de temas.

Por su tensión interior y su dominante oscura, este pastel ejecutado en 1912 recuerda la atmósfera melancólica que ya encontrábamos a veces en el periodo de los Negros. Las masas rocosas del trasfondo, en cuanto a ellas nos hacen pensar en las primeras aguafuertes grabadas por Redon bajo la influencia de Rodolphe Bresdin (1822-1885). Así mismo, Parsifal constituye uno de los regresos del artista a una inspiración anterior de la que podemos encontrar las huellas en su diario: "O mi alma de antaño, alma lejana, me has vuelto esta noche en sombras... amiga nocturna que vuelve, que se va, y que creo perdida para siempre. ¿Qué es lo que te vuelve a llamar, y a tu hora? No lo se."

Reseña Redon


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