Eugène Fromentin
Recuerdo de Ezneh (Alto Egipto)

Recuerdo de Ezneh – Alto Egipto, también llamado Mujeres egipcias a orillas del Nilo
Eugène Fromentin (1820-1876)
Recuerdo de Ezneh – Alto Egipto, también llamado Mujeres egipcias a orillas del Nilo
1876
Óleo sobre lienzo
Alt. 120; Anch. 105 cm.
© RMN-Grand Palais (Musée d'Orsay) / Hervé Lewandowski

Souvenir d'Ezneh (Haute-Egypte), dit aussi Femmes égyptiennes au bord du Nil [Recuerdo de Ezneh – Alto Egipto, también llamado Mujeres egipcias a orillas del Nilo]


El 17 de noviembre de 1869, Eugène Fromentin, gracias a la mediación del secretario particular de Napoleón III, Charles-Edmond Chojecki, se encuentra entre los invitados oficiales del Virrey de Egipto para la apertura del Canal de Suez. El pintor también formó parte de los sesenta privilegiados que embarcaron en el vapor Béhara, para subir el Nilo hasta Asuán, antes de las celebraciones oficiales.

De este viaje a Egipto, Fromentin tan sólo regresa con unos cuantos bocetos y acuarelas. No obstante, dedica tiempo para anotar escrupulosamente en su libro de bordo, todas las impresiones que le deja el país que descubre. Este diario, publicado de modo póstumo bajo el título de Apuntes de viaje a Egipto, junto con fotografías que trajo, son cuantos recordatorios para el pintor, de vuelta. Realiza, en efecto, numerosas escenas egipcias, entre las que se encuentra este Recuerdo de Ezneh (Alto Egipto) también conocido con el título Mujeres egipcias a orillas del Nilo. Es pues esta obra, junto con una vista del Nilo, que el artista presenta en el último Salón al que participó en 1876, año de su muerte.

Un grupo de mujeres está aquí representado a orillas de las aguas, con el sol poniente. Sólo el hecho de que se trate de mujeres negras, la presencia del alminar y de la mezquita, que se adivina detrás de los árboles, nos indican que nos encontramos en África. La escena se divide en dos grandes zonas opuestas: el río sumergido en una luz caliente y dorada por un lado, y del otro la frondosidad bajo la que se encuentran a las mujeres, y donde todo son claro oscuros castaños y verdes.


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