Paul Cézanne
El golfo de Marsella visto del Estaque

El golfo de Marsella visto desde el Estaque también llamado El Estaque
Paul Cézanne (1839-1906)
El golfo de Marsella visto desde el Estaque también llamado El Estaque
Entre 1878 y 1879
Óleo sobre lienzo
Alt. 58; Anch. 72 cm.
© RMN-Grand Palais (musée d'Orsay) / Hervé Lewandowski

Le golfe de Marseille vu de L'Estaque [El golfo de Marsella visto del Estaque]


Provenzal de nacimiento, Cézanne sigue teniendo un profundo apego por su región de origen y encuentra en ella algunos de los temas recurrentes y emblemáticos de su obra. Los dos más importantes son la montaña Sainte-Victoire y el golfo del Estaque, que el artista conocía desde su infancia. Fue aquí donde pintó sus primeras marinas, en 1876 y realizó, a finales de los años 1870, acuarelas y lienzos que representan una vista en picado del golfo, incluida ésta.

En una carta de 1876, Cézanne describe a Pissarro el paisaje panorámico que se ofrece ante su mirada y habla del "espantoso sol" que transforma los "objetos" en "siluetas". En sus lienzos, traduce esta ausencia de modelado pintando la vegetación y las rocas mediante pinceladas yuxtapuestas, que crean una trama bien visible. Los muros, las casas, la chimenea de la fábrica, en el primer plano, todos los elementos construidos por el hombre, están silueteados, con una línea oscura que subraya sus formas geométricas. Este trabajo de simplificación de los elementos en cubo, cilindro, en cono, se va a acentuar después en la obra del pintor.

Desde el comienzo de los años 1870, la paleta de Cézanne se ha vuelto más clara, al contacto de Pissarro. Pero queda patente que se libra, de ahora en adelante, de la influencia del impresionismo, en particular con la supresión de la perspectiva tradicional y mediante la sintetización de los diferentes planos. La composición está dividida en cuatro zonas francamente distintas: la orilla, pintada con una pasta espesa y que es la parte más cargada, la superficie lisa del agua, la cadena montañosa, y luego la fina banda de cielo. Todas las líneas convergen hacia un punto situado fuera del marco, en la izquierda, donde se cierra el golfo. La visión truncada del motivo, arbitrariamente recortada por el espacio del cuadro, es característica de la obra cezaniana.

El golfo de Marsella visto del Estaque es la primera obra de Cézanne que entra en las colecciones de los museos franceses, gracias al legado de Gustave Caillebotte en 1894. El cuadro desconcierta a los visitantes del museo del Luxemburgo, entonces museo de los artistas vivientes, pero fascina a los pintores. A comienzos del siglo, tanto Fauves como Cubistas (Braque, Dufy, Derain), van a colocar su caballete en las riberas del Estaque.


Aumentar la fuente Disminuir la fuente Enviar a un amigo Imprimir
Facebook
Google+DailymotionYouTubeTwitter