Ernest Meissonier
El Viajante

El Viajante
Ernest Meissonier (1815-1891)
El Viajante
Entre 1878 y 1890
Estatuita de cera, tejido y piel
Alt. 47,8; Anch. 60; P. 39,5 cm.
© RMN-Grand Palais (Musée d'Orsay) / Christian Jean

Le Voyageur [El Viajante]


Inclinado sobre el cuello de su caballo, luchando contra el viento, azotado por la lluvia, el Viajante es sin duda alguna, una de las más notables estatuitas del pintor Meissonier, y con mayor expresión romántica. El potente modelo del animal, las líneas extendidas de las patas del caballo y del torso del personaje, extreman su intensidad. Pero la maqueta también impresiona, con su esmero por el verismo, revelado con el uso de un verdadero tejido para figurar el abrigo, o verdaderas riendas miniatura de piel.

Sólo fue tras la muerte de Meissonier, durante dos exposiciones póstumas de 1893, que el público descubrió su actividad de escultor. Parece ser que empezó a modelar hacia 1840, para preparar sus cuadros; y para él, artista concienzudo hasta el extremo, la escultura siempre estuvo relacionada con la pintura. Sin embargo, no queda siempre obvio, lo que surgió del espíritu del artista primero, si la estatua o el cuadro. Varios cuadros de Meissonier, ejecutados entre 1879 y 1885, reproducen este viajante.

El mismo Meissonier contó que le gustaba mucho el moldeado. Trabajaba casi exclusivamente con cera, por ser muy maleable: "Es una inmediata embriaguez de creador... No tienen idea hasta que punto este trabajo de maqueta es atractivo y apasionante...". Pese a apreciar la flexibilidad de la cera, preparaba con mucho esmero sus maquetas, montando caballos encima de esqueletos pequeños, como los que podía procurarse en las tiendas de suministros para el dibujo.


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