Aristide Maillol
Eva con la manzana

Eva con la manzana
Aristide Maillol (1861-1944)
Eva con la manzana
1899
Estatuilla en bronce
Alt.58; Anch.21; P. 13 cm.
© ADAGP, Paris - RMN-Grand Palais (Musée d'Orsay) / Hervé Lewandowski

Eve à la pomme [Eva con la manzana]


Hacia 1895, Maillol, que se había dedicado primero a la pintura, a la tapicería y a la cerámica, aborda la escultura. Empieza por tallar madera y modelar la tierra. Sus primeros ensayos son muebles destinados a su vida familiar, y estatuillas y relieves de pequeñas dimensiones que ya poseen calidades de monumentalidad y de armonía. Sobre todo, predomina el desnudo femenino, que seguirá siendo más tarde su tema de predilección.

A partir de sus primeras obras, resulta evidente que el escultor rechaza con obstinación la herencia de Rodin. Opta por la plenitud feliz de los volúmenes y la pureza lisa de las superficies. Maurice Denis califica entonces a Maillol de "clásico primitivo".
Los títulos poco le importan: el acontecimiento histórico, alegórico o bíblico desaparece, el atributo o el accesorio se borran. La manzana que sujeta Eva en su mano izquierda, además no está visible a primera vista, por lo pequeña que es.
Existen otras versiones de esta Eva, que demuestran las investigaciones precoces del artista, tanto formales como técnicas: una en el torso, la otra en fragmento de cara, rodeada por las rebabas de la fundición. Maillol sigue muy de cerca la traducción en bronce de sus arcillas modeladas y cocidas. Para las primeras ediciones, encargadas por el marchante Ambroise Vollard, desea participar en las sucesivas operaciones. En 1905, va incluso a formarse en las técnicas de modelado, vaciado, cincelado y patina, al lado de Bingen y de Costenoble, precisamente el fundidor de esta Eva con la manzana.




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