Séraphin Soudbinine
Los monstruos endormecidos

Los Monstruos endormecidos, también llamado Sobrenatural
Séraphin Soudbinine (1867-1944)
Los Monstruos endormecidos, también llamado Sobrenatural
1906
Bronce
Alt. 34; Anch. 40; Pr. 40 cm
© DR - Musée d'Orsay, dist. RMN-Grand Palais / Patrice Schmidt


Los Monstruos endormecidos, también llamado Sobrenatural
Los Monstruos endormecidos, también llamado Sobrenatural
Los Monstruos endormecidos, también llamado Sobrenatural
Los Monstruos endormecidos, también llamado Sobrenatural
Los Monstruos endormecidos, también llamado Sobrenatural

Los monstruos endormecidos


Fue en el Salón de Otoño de 1906 que Soudbinine, escultor ruso instalado en París en 1902, expuso al público sus Monstruos endormecidos. Esta obra formaba tal vez parte de una trilogía, ya que estaba acompañada en esta ocasión por dos otros bronces: Les monstres amoureux [Los monstruos enamorados] y Los monstruos furiosos.

Aquí, tres criaturas híbridas están acurrucadas unas con las otras en un sueño bestial. Por su carácter fantástico y su posición acuclillas, estos seres constituyen una cita del famoso gres de Jean Carriès que representa a un ser mitad-hombre, mitad-animal: le El Hombre-rana (1891, museo de Orsay). En el grupo de Soudbinine, la criatura central presenta un rostro de lactante pero con orejas caídas de conejo o de ovino. Es polimastia (tiene un número excesivo de senos o de mamas), sus miembros anteriores a las pezuñas caprinas presentan ligamentos dotados de membranas que evocan tanto a los batracios como a los murciélagos.
Ambos otros monstruos, más pequeños, están dotados de un morro de borrego o de conejo y de pequeños miembros deformes. Para uno de entre ellos, Soudbinine parece haberse inspirado de nuevo de Carriès. Podría ser una cita, monstruosa, de una de las ranas en gres esmaltado, colocadas en un montante de la maqueta de yeso de una Puerta monumental, inacabada, diseñada por Carriès entre 1890 y 1894. Elementos de esta puerta, expuestos en el Petit Palais de París desde 1904, han podido en efecto inspirar a Soudbinine.

Los monstruos endormecidos evocan también, en mucho más grande, algunos netsuke (pequeños objetos de indumentaria japonesa que se llevan en la cintura) entonces de moda en Occidente. La composición del grupo, su profunda singularidad en el contexto de la escultura a comienzos del siglo XX demuestran, con éxito, el afán de Soudbinine por la exploración de las pesadillas y su fascinación por lo monstruoso y lo mórbido, la inquietante extrañeza cuya oscura belleza solicita ser revelada.




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