Eugène Cuvelier
Árbol y rocas

Árbol y rocas en Fontainebleau
Eugène Cuvelier (1837-1900)
Árbol y rocas en Fontainebleau
Hacia 1860
Revelado sobre papel albuminado a partir de un negativo papel
Alt. 19,8; Anch. 25,8 cm.
© RMN-Grand Palais (Musée d'Orsay) / René-Gabriel Ojéda

Arbre et rochers à Fontainebleau [Árbol y rocas en Fontainebleau]


Pintor de formación, Eugène Cuvelier se inició a la fotografía acerca de su padre, Adalbert Cuvelier. Por mediación de Camille Corot, descubre el bosque de Fontainebleau y entabla una amistad con Théodore Rousseau y Jean-François Millet. En 1859 se casa con Louise Ganne, la hija del propietario del hostal, lugar de encuentro de los artistas de Barbizon. De ahora en adelante ya no se irá del bosque, adquiriendo un íntimo conocimiento de los lugares que nutren su inspiración y le permiten ofrecer vistas de un Fontainebleau secreto, salvaje, en el que las malezas cubren los senderos, donde, como aquí, árboles torcidos se erigen entre las rocas. Eligiendo puntos de vista originales, Cuvelier inventa un nuevo paisaje de Fontainebleau.

Paseante incansable, sabe esperar su hora y dedica un atento esmero a la luz. El uso de negativos papel proporciona a sus revelados una profundidad y un aterciopelado que suavizan los volúmenes y difuminan los contrastes. Sus fotografías evocan, por la representación de una naturaleza vacía de cualquier presencia humana, algunos paisajes de Gustave Courbet. En efecto, los vínculos que unen Cuvelier al bosque de Fontainebleau, su manera de amaestrar los lugares, de dar de ellos una visión a su vez personal y fiel, evocan las relaciones que había establecido el pintor en Ornans, con su tierra natal.




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