Léon Riesener
Retrato de Eugène Delacroix

Retrato de Eugène Delacroix de frente, en busto
Léon Riesener (1808-1878)
Retrato de Eugène Delacroix de frente, en busto
1842
Daguerreótipo
Alt. 6; Anch. 4,3 cm
© RMN-Grand Palais (Musée d'Orsay) / René-Gabriel Ojéda

Portrait d'Eugène Delacroix de face, en buste, 1842 [Retrato de Eugène Delacroix de frente, en busto, 1842]


Este daguerrotipo es el primer retrato fotográfico conocido de Eugène Delacroix (1798-1863). El aire enérgico y orgulloso del artista, entonces de cuarenta y cuatro años de edad, recuerda sin duda a las fieras que tanto le gustaba pintar. De una deliberada elegancia, como de costumbre, el pintor levanta la cabeza con orgullo, pero luce esa mirada distante que siempre solía tener.
Las circunstancias de la toma de vista son muy conocidas por la correspondencia de Delacroix. Este, agotado por una enfermedad de las vías respiratorias, pide en 1842 hospitalidad a su primo Léon Riesener en su finca del campo de Frépillon (Val-d'Oise). El 13 de marzo de 1842, escribe a un amigo que, para distraerse de sus fatigas, realiza dibujos inspirados por Götz von Berlichingen, un drama en prosa escrito por Goethe en 1773, y se ha hecho "daguerrotipar".

También pintor, Riesener se interesó muy pronto por la fotografía. A pesar de ser de pequeñas dimensiones, el retrato de Delacroix muestra su talento para captar la rica y compleja personalidad del modelo, del que es muy cercano.
Más tarde, en 1858, Delacroix fue fotografiado por Nadar. Estaba entonces enfermo y odiaba este retrato, tanto que pidió a Nadar que destruyera la placa, lo que no hizo el fotógrafo. Delacroix también fue fotografiado por Carjat y Pierre Petit. Pero ningún otro retrato, excepto este de Riesener, lo muestra con esta fiebre y esta ardiente juventud.




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