Paul Mathey
Niño y mujer en un interior

Niño y mujer en un interior
Paul Mathey (1844-1929)
Niño y mujer en un interior
Hacia 1890
Óleo sobre lienzo
Alt. 48; Anch. 38 cm
© RMN-Grand Palais (Musée d'Orsay) / Hervé Lewandowski

Enfant et femme dans un intérieur [Niño y mujer en un interior]


En este cuadro, la composición en planos sucesivos permite a la mirada pasearse del interior del apartamento hasta la calle. En efecto, la parte derecha, está cerrada en toda su altura por un tabique en el que se apoya el hijo único del artista, Jacques (1883-1975), que más tarde iba a convertirse en historiador de arte y en uno de los especialistas de la obra de Edouard Manet. Su cabeza se destaca en el papel con motivos florales, única nota de fantasía en este entorno de una gran sobriedad. La pose impasible de este niño, su mirada fija hacia el espectador, participan ampliamente al extraño ambiente en el que se sumerge toda la escena, en la que cada personaje parece aislado en su propio espacio.

Más lejos, en la izquierda se encuentra una mujer con vestido rosa, sin duda la esposa del pintor, ocupada planchando ropa blanca, que apila meticulosamente delante de ella. Por fin, mediante una puerta abierta, se puede percibir a una sirvienta, vestida de oscuro y con cofia blanca, barriendo delante de la casa.
En este escalonamiento espacial, el pintor ha repartido las tres edades de la vida, en un alejamiento progresivo: la juventud del niño, la edad adulta de la esposa y la vejez de la sirvienta. Esta construcción otorga a su cuadro un aspecto alegórico o simbólico, que disimula la intimidad familiar, evocada ante todo.




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