Ernest Hébert
Las fienarolas de San Germano

Los fienaroles de San Germano
Ernest Hébert (1817-1908)
Los fienaroles de San Germano
Hacia 1857
Óleo sobre lienzo
Alt. 50 ; Anch. 75 cm
© RMN-Grand Palais (Musée d'Orsay) / Franck Raux

Les fienaroles de San Germano [Las fienarolas de San Germano]


Tras obtener el Primer Gran Premio de Roma de pintura, en 1839, Ernest Hébert se instala en Italia y muy rápidamente queda fascinado por el país que descubre. De regreso a Francia, a finales de 1847, tiene un primer éxito en el Salón de 1850-1851, con La mal'aria (museo d'Orsay) un cuadro que representa a campesinos de las marismas Pontinas. Viaja de nuevo a Italia, en 1853-1855 y llega a San Germano, en el norte del país, en la mañana del 28 de octubre de 1853. Desde la ventana de la habitación que alquila, descubre el espectáculo de chicas jóvenes que venden heno - las fienarolas – y decide quedarse para hacer un cuadro. Busca inmediatamente modelos, transforma su habitación en taller y se queda allí hasta el 7 de enero de 1854.

La obra acabada fue presentada en París en el Salón de 1857. Hébert se orienta hacia temas de la vida cotidiana, procedentes del campo italiano, porque está cansado de la pintura de historia y de las convenciones de taller. Su preferencia va hacia chicas jóvenes de mirada pensativa y carbonosa. Este enfoque presenta una analogía con el realismo de la época, a pesar de un cierto sentimentalismo. En una carta al paisajista Jules Dupré, escrita desde de San Germano, Hébert se explica con respecto a su nueva orientación: "Quiero hablar de lo que me ha hecho venir para hacer un cuadro a un malo albergue de los Apeninos [...]. He decidido pintar sólo la cosa o el hecho que me haya emocionado. Creo que es la mejor manera de seguir siendo verdaderamente artista y caminar por la senda de la originalidad".




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