Camille Pissarro
Los tejados rojos

Los tejados rojos, rincón de pueblo, efecto invierno
Camille Pissarro (1830-1903)
Los tejados rojos, rincón de pueblo, efecto invierno
1877
Óleo sobre lienzo
Alt. 54,5; Anch. 65,6 cm.
© RMN-Grand Palais (Musée d'Orsay) / Jean-Gilles Berizzi

Les toits rouges, coin de village, effet d'hiver [Los tejados rojos, rincón de pueblo, efecto invierno]


El título, Los tejados rojos, rincón de pueblo, efecto invierno, precisa la dimensión teórica de esta creación de Camille Pissarro. Con este cuadro, en efecto, se aleja de una noción anecdótica del paisaje.
Los planos se suceden paralelamente en la superficie del lienzo. La impresión de profundidad, a partir de este momento, se evidencia simplemente por el tamaño decreciente de los motivos. Del rojo anaranjado al ámbar, las pendientes de los tejados parecen esparcirse por toda la superficie. Las mismas tonalidades se encuentran, en efecto, de nuevo en los campos y las plantas del primer plano, así como en la côte Saint-Denis, en el trasfondo. Los empastes, más o menos pronunciados, que captan más o menos la luz y hacen que la pincelada sea más o menos vibrante, otorgan una gran intensidad y una gran movilidad a la superficie pintada.

Esta pintura fue realizada cuando Pissarro y Cézanne tenían costumbre, desde 1865, de trabajar juntos sobre motivos idénticos. Pero la versión cezaniana, El Vergel, côte de Saint-Denis, en Pontoise (prestado al Museum of Fine Arts de San Petersburgo, Florida) ofrece un plano más cenital, donde las casas y los tejados desaparecen detrás de una cortina de árboles, y los efectos de colores están limitados por este entorno vegetal invasor.

Pissarro presenta Los tejados rojos en la tercera exposición impresionista, en 1877. Cézanne no parece haber mostrado su propia versión en esta exposición. Pissarro fue pues el único en beneficiarse de una crítica elogiosa por este motivo, bajo la pluma del crítico A. Descubes, en la Gazette des lettres, des sciences et des arts de 20 de abril de 1877: "Bonito cuadro, una casita escondida en el bosque, que nos ha sorprendido por la firmeza y la sencillez de su pincelada".




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