Edouard Manet
Stéphane Mallarmé

Stéphane Mallarmé
Edouard Manet (1832-1883)
Stéphane Mallarmé
1876
Óleo sobre lienzo
Alt. 27,5; Anch. 36 cm.
© RMN-Grand Palais (Musée d'Orsay) / Hervé Lewandowski

Stéphane Mallarmé


Este retrato, pintado en 1876 data de la publicación de La Siesta de un Fauno de Mallarmé, un largo poema ilustrado con grabados de Manet. El año anterior, el pintor y el escritor ya habían estrechado lazos para la publicación de una traducción ilustrada del Cuervo de Edgar Allan Poe.

Su amistad procede de 1873 y durante casi 10 años, ambos hombres se ven a diario, para hablar de pintura, literatura, nueva estética, pero también de gatos y de moda femenina. Como lo hizo antes con Zola en 1866, Manet emprende este retrato para agradecerle la publicación de un artículo, impreso en una revista inglesa. Mallarmé era docente de inglés en el Liceo Condorcet. En este artículo había elogiado la pintura de Manet y situado al pintor en cabeza del movimiento impresionista.

Le hace posar en su taller y elige un lienzo de formato pequeño, para pintar su modelo al natural, en una postura relajada. Sentado encima de cojines, el poeta con una mano colocada en el bolsillo de su gabán, se apoya en unos papeles, aludiendo tal vez el artículo que acababa de publicar o cualquier otro trabajo de escritura. Fuma uno de sus gruesos puros, proporcionando un gesto elegante a la mano.

La factura del lienzo, bosquejado con rigor, es admirable. El poeta aparece, a su vez a semejanza y vivo, como fijado en una visión instantánea. Calificada de "curioso cuadrito" por el modelo, esta obra refinada se mantuvo en la familia del poeta, hasta su adquisición en 1928.

Reseña Manet




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