Contexto artístico

La Academia de Bellas Artes

Henri GervexSesión del jurado© RMN-Grand Palais (Musée d'Orsay) / DR
Heredera de la Academia Real de Pintura y de Escultura, de la Academia Real de Arquitectura y de la Academia Real de Música (instituidas en el siglo XVII), la Academia de Bellas Artes, denominada de este modo en 1803, conforma el Instituto de Francia, junto con la Academia francesa, la Academia de las Ciencias, la Academia de las Inscripciones y Bellas Letras y la Academia de las Ciencias morales y políticas.

La Academia de Bellas Artes tiene por vocación contribuir a la defensa y al desarrollo del patrimonio artístico francés, en el pluralismo de las expresiones. Se compone de miembros electos vitalicios, elegidos en general por su apego a la tradición. Parte de los académicos componen los jurados que controlan el Salón, el Premio de Roma y la atribución de encargos públicos.

Emile Zola evoca, en La Obra, el trabajo del jurado: "Todos los días se encontraban preparadas por los vigilantes interminables hileras de cuadros colocados en el suelo, apoyados en los cimacios, desfilando por las salas de la primera planta [...] Los juicios se sentenciaban en pie, se apresuraba lo más posible el trabajo, rechazando sin voto los peores cuadros; sin embrago, a veces las conversaciones detenían al grupo y se discutía durante diez minutos [...]."

Salón

François Auguste BiardCuatro horas en el Salón© RMN-Grand Palais (Musée du Louvre) / Daniel Arnaudet
El primer Salón de 1667, organizado por la Academia Real de pintura y de escultura, en el Salón Cuadrado del Louvre, reúne para una exposición común a miembros de la Academia.
Dado que el jurado favorecía una pintura convencional, se convierte poco a poco en un símbolo del conservadurismo. En la segunda mitad del siglo XIX, los criterios de selección para la admisión al Salón son discutidos. Entonces, otros salones y otras exposiciones independientes se multiplican, al margen del Salón oficial (destaquemos el Pabellón del Realismo de Courbet). El más famoso es el Salón de los Rechazados de 1863: aquel año, se habían sometido a la opinión del jurado del Salón 5 000 obras, de las que 3 000 fueron rechazadas. Ante la ira expresada por los numerosos artistas frustrados, Napoleón III concede este espacio de exposición.

Courbet y el Salón

Gustave Le Gray  
 (1820-1884)  
 Salón de 1852, gran salón norte (en el centro: "Las Señoritas del pueblo" de Gustave Courbet
 1852
 Revelado en papel salado a partir de un negativo papel colado encima de cartón
 Alt. 19,4; Anch. 23,6 cm.
 Paris, musée d'Orsay
Gustave Le Gray Salón de 1852, gran salón norte (en el centro: "Las Señoritas del pueblo" de Gustave Courbet© RMN-Grand Palais (Musée d'Orsay) / Hervé Lewandowski
El pintor intenta, sin éxito, exponer en el salón de 1842. Lo logra en 1844 con El hombre con el perro negro pintado dos años antes. Courbet sigue participando en los Salones hasta 1870. Tuvo otros fracasos frente al jurado hasta 1849, cuando obtuvo una medalla de oro por Una sobremesa en Ornans.
En el Salón de 1850, Courbet provoca el escándalo con Un entierro en Ornans. Transigiendo por completo con las reglas del salón, Courbet se presenta de nuevo guante el jurado con El regreso de la conferencia en 1863 y Venus y Psique en 1864, que fueron rechazados de forma unánime.

 

La pintura académica

Alexandre CabanelEl nacimiento de Venus© RMN-Grand Palais (Musée d'Orsay) / Hervé Lewandowski
Durante gran parte del siglo XIX, la pintura promocionada por la Escuela de Bellas Artes domina la producción artística: seguir sus preceptos conduce al Salón, permite obtener encargos, recompensas, véase incluso la adquisición de una obra por el Estado y su entrada en el museo del Luxemburgo.
La pintura académica es la expresión de un oficio donde se privilegia el aprendizaje del dibujo y se exige el "acabado", así como el esmero en los detalles. Meticulosa, esta pintura no desatiende ningún detalle: botón de polaina o reflejos en el metal plateado de un casco de bombero. La pintura académica se caracteriza también por temas convencionales procedentes de la Historia, la mitología o de los textos religiosos.

El Romanticismo

Eugène Delacroix 
 (1798-1863)
 Chasse aux Lions [Caza de leones]
 Hacia 1854
 Óleo sobre lienzo
 Alt. 86; Anch. 115 cm.
 París, museo de Orsay
Eugène DelacroixCaza de leones© RMN-Grand Palais (Musée d'Orsay) / Gérard Blot
El Romanticismo aparece durante el siglo XVIII en Gran Bretaña y Alemania, y de forma más tardía en Francia y España. En Francia, se desarrolla bajo la Restauración y la Monarquía de Julio, cuando existe una tendencia por el Neoclasicismo. Hace irrupción el individuo, se potencia la experiencia personal, en particular la expresión de los tormentos del corazón y del alma.
Los pintores y los músicos se apropian de los valores estéticos y temáticos nuevamente desarrollados por los poetas y los escritores: la exaltación del misterio, de lo fantástico y de lo mórbido, la búsqueda de lo sublime. Pasión y melancolía dominan el espíritu romántico. El mayor representante de la pintura romántica francesa es Delacroix.

Las Exposiciones Universales

dibujo
Jean Camille FormigéExposición Universal de 1889, Palacio de Bellas Artes© Musée d'Orsay, dist. RMN-Grand Palais / Patrice Schmidt
A partir de la segunda mitad del siglo XIX, gigantescas exposiciones que atraen a millones de visitantes reúnen a "todos los países de Oriente y de Occidente" bajo el nombre de Exposiciones Universales.
Cada país presenta sus invenciones técnicas, pero también sus realizaciones artísticas, culturales y sociales. Dedicadas en sus comienzos a la industria y a las técnicas, las Exposiciones Universales se abren poco a poco a las Bellas Artes.

De 1851 a 1867, estas exposiciones están organizadas alternativamente por Inglaterra y Francia, que imponen de este modo su hegemonía al resto del mundo. La primera Exposición Universal de 1851 se celebra en el Crystal Palace de Londres. París recibe la siguiente en 1855 en el Palais de l'Industrie. Participan cincuenta y tres estados con algunas de sus colonias. Posteriormente llegan las Exposiciones Universales de 1867, 1878 (construcción del Palacio del Trocadéro, destruido en 1937), 1889 (erección de la Torre Eiffel), 1900 (creación del Petit y del Grand Palais, de las estaciones de Lyon y de Orsay).

En la Exposición Universal de 1855, el edificio de la sección de Bellas Artes (pintura, grabado, litografía, escultura y medallas, arquitectura) recibe a 2176 artistas, entre ellos 1072 franceses. Sus obras son vistas por un millón de visitantes.
Los pintores Eugène Delacroix, Dominique Ingres y Ernest Meissonier se cuentan entre los galardonados franceses, mientras que Gustave Courbet se singulariza exponiendo sus obras en el "Pabellón del Realismo", al margen de la exposición oficial.

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