


Tras la proclamación de una nueva constitución el 4 de noviembre, se celebra la elección del presidente de la República el 10 de diciembre de 1848. Las urnas dan por elegido al sobrino de Napoleón I, Carlos Luis Napoleón Bonaparte. Después de dos intentos de golpe de Estado contra la monarquía de Julio, había tenido que exiliarse a Brasil, y posteriormente a Estados Unidos, hasta llegar finalmente a Inglaterra. De regreso a Francia, logra ser elegido gracias al recuerdo del I Imperio, a la división de las izquierdas y a los votos del partido del Orden.
Mezclando autoritarismo y política social, pretende modernizar el país y su capital. Influenciado por su estancia en Londres, que le ha concienciado respecto a los problemas de urbanismo, fue el promotor de profundas transformaciones en París. Hecho prisionero en Sedan, el 2 de septiembre de 1870, por Prusia y los demás estados alemanes, a quienes había declarado la guerra el 15 de julio de 1870, fue destituido de su trono. Se proclama la III República el 4 de septiembre.
La Comuna se convierte en mito para los revolucionarios del mundo entero que cantan entonces la Internacional, escrita por Eugène Pottier en junio de 1871, con música de Pierre Degeyter, en 1888 y difundida en los años 1880-1890.
La III República perdura 65 años, a pesar de las importantes crisis políticas: el escándalo de Panamá, la crisis boulangista, el caso Dreyfus. Bajo esta régimen se creó la escuela pública gratuita y obligatoria para todos e hizo votar la ley de separación de la Iglesia y del Estado.