Musée d'Orsay: Alexandre Charpentier (1856-1909). Naturalismo y Art Nouveau

Alexandre Charpentier (1856-1909). Naturalismo y Art Nouveau

ARCHIVO
2008

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"La obra de arte en la época de su reproducibilidad técnica"


Jarra para infusión
Alexandre CharpentierJarra para infusión© RMN-Grand Palais (Musée d'Orsay) / Hervé Lewandowski
A priori, Charpentier no es hombre de obras únicas. Cuando sus creaciones son aisladas es porque son de carácter personal, o bien, demasiado costosas para duplicarlas. Así fue con la mayoría de sus muebles, como elPiano  (1898) y elArmario para cuarteto (1901). O a veces simplemente no desea repetir el esfuerzo,como con Fuente lavabo (1894).
En este fin de siglo, la obra de arte había entrado, según Walter Benjamin, en la "época de su reproducibilidad técnica". Charpentier preconiza naturalmente la edición de sus creaciones, pero no en "un número infinito de ejemplares", sino "delimita[ndo] escrupulosamente la cifra". Entonces elije materiales y técnicas a buen precio para lograr un coste de producción y un precio de venta razonables.

 

El "mobiliario de escultor"

Alexandre Charpentier
 (1856-1909)
 Carpintería de comedor
 Entre 1900 y 1901
 Caoba, roble, álamo, bronce dorado, gres esmaltado
 Alt. 346; Anch. 621 cm.
 París, museo de Orsay
Alexandre CharpentierCarpintería de comedor© RMN-Grand Palais (Musée d'Orsay) / Hervé Lewandowski
Las creaciones de Charpentier en el ámbito del mobiliario y de la decoración han provocado diversas reacciones y son menos apreciadas que las de sus contemporáneos arquitectos o diseñadores. ¿Qué se le reprocha? Básicamente la diversidad, seña de "una fantasía desenfrenada". ¿Pero se puede condenar a Charpentier por haber experimentado y haberse inspirado constantemente de diversas fuentes?
Reconozcamos al artista el mérito de haber puesto su "fantasía" al servicio de encargos muy particulares. En efecto, varios de sus muebles son verdaderos desafíos. Los armarios y las estanterías del Armoire à quatuor, altos y profundos, permitían almacenar partituras y arcos que no merecen ser vistos.Los instrumentos, al contrario, están expuestos detrás de cristales. Este mueble único combina maravillosamente belleza y utilidad.
Para suBillar, Charpentier renuncia a la marquetería, tan habitual en la época. Reflexiona sobre una manera de explotar, con un propósito decorativo, la obligación de hacer caer las bolas en los ángulos. Fue entonces que surgió la idea de recogerlas en drapeados de bailarinas, dado que el bronce era lo suficientemente sólido para resistir a su caída repetida.

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