Nacido en 1891, Max Ernst es el hijo de esa revolución. Va a sacar provecho de su cultura y de su memoria visuales en 1933 cuando decide, en pleno surrealismo, desviar algunas ilustraciones antiguas.
Las extrae tanto de Sade, de Fantômas, de Doré a Grandville como de las tapas de las novelas policíacas. El libro que se produce a partir de estos geniales hurtos en 1934 – sin texto y presentándose siguiendo los días de la semana – permite entender como el siglo XX se ha nutrido de su predecesor.
Comisario
Werner SpiesCoproducción: Albertina, Viena / Museo Max Ernst, Brühl / Hamburg Kunsthalle, Hamburgo / Fundación cultural MAPFRE, Madrid / Museo de Orsay, París
Exposición también presentada en Brühl, museo Max Ernst, del 10 de mayo al 7 de septiembre 2008, en Hamburgo, Kunsthalle, del 19 de septiembre 2008 al 11 de enero 2009 y en Madrid, Fundación MAPFRE, del 11 de febrero al 31 de mayo 2009
Exposición también presentada en Brühl, museo Max Ernst, del 10 de mayo al 7 de septiembre 2008, en Hamburgo, Kunsthalle, del 19 de septiembre 2008 al 11 de enero 2009 y en Madrid, Fundación MAPFRE, del 11 de febrero al 31 de mayo 2009






