William Degouve de NuncquesNocturno en el Parque Real de Bruselas© RMN (Musée d'Orsay) / Hervé Lewandowski
En la historia del pastel, el siglo XIX habrá sido la época del renacimiento y de la revolución permanente. Mientras que las generaciones consecutivas a Quentin de la Tour (1704-1788) se alejan, en mayoría, de este medio y de sus sospechosos encantos, los románticos y los primeros realistas reanudan con su práctica. Entorno a 1850, el pastel vuelve con fuerza. De las hojas de Millet y de Puvis de Chavannes, hasta las voluptuosas de Aman-Jean y de Paul Helleu, testigos del mundo de Proust, el éxito del pastel se va ampliando.
Degas y Manet encuentran en él la manera de realizar la unidad perfecta entre el tema y el medio, mientras que Redon doblega esta técnica a su deseo de hacer irradiar sus personajes, para potenciar su misterio. De este modo, con el pastel, se logra la fusión del dibujo y del color puro, de la forma y de su disolución, de la imagen y de su vibración infinita.
La restauración de las obras ha sido posible gracias al mecenazgo de la Fundación BNP Paribas.
Comisario
Philippe Saunier, conservador en el museo de OrsayLa exposición se beneficia del apoyo de la Fundación de Empresa PricewaterhouseCoopers France.






