AnónimoLas Halles, vista tomada desde las galerías de la iglesia de San Eustaquio© Musée d'Orsay / Sophie Boegly
Personaje complejo, si no ambivalente, Baltard estuvo, en efecto, constantemente tenso entre la afirmación del aspecto artístico de su profesión, y el afán por las novedades técnicas.
La exposición tiene por objetivo mostrar que, lejos de ser divergentes, ambas preocupaciones han nutrido conjuntamente su creatividad. Para ello, reúne obras de índole muy variada (dibujos de arquitectura, maqueta, fotografías antiguas, grabados, pinturas, mobiliario, vitrales, etc.) que ilustran, paralelamente, ambas facetas de Baltard: el artista que, cercano a Ingres y Flandrin, dirigió la decoración de iglesias parisinas y posteriormente del Ayuntamiento, y el constructor, que utilizó acertadamente el metal, reinventando, junto con Haussmann, el nuevo rostro de la capital.
Comisario
Alice Thomine-Berrada, conservadora en el museo de Orsay, junto con la colaboración de Isabelle Loutrel, conservadora de los Monumentos históricos del Drac de la Champagne-ArdenneEsta exposición está realizada gracias al apoyo de Rungis Marché International






