Victor Baltard (1805-1874). El hierro y el pincel

1

2

3

4

5

6

7

Reconstruir las Halles

Guiseppe CanellaLes Halles et la rue de la Tonnellerie© Musée Carnavalet / Roger-Viollet
La reconstrucción de las halles, formadas hasta la llegada de Baltard por edificios caóticos y vetustos, es el resultado de una larga y compleja historia. Este proyecto, cuya necesidad se había ya puesto de manifiesto desde hace tiempo, fue concretamente iniciado por los ediles municipales bajo la Monarquía de Julio. Baltard lleva reflexionando en él desde comienzos de la década de 1840. En 1845, tras haber propuesto un primer proyecto, a solicitud de la administración, fue nombrado oficialmente arquitecto de las halles. Pero, debido a los importantes retos que representa, esta realización provoca proyectos competidores.

El más serio de los rivales de Baltard es Hector Horeau, arquitecto visionario, del que se estudian las propuestas, posteriormente descartadas. Comenzada en septiembre 1851, la obra sufre un grave imprevisto, el 3 de junio de 1853: durante una visita, Napoleón III descubre la monumental fachada de piedra del primer pabellón y dicta que se detengan las obras. Esta repentina crisis pone gravemente en tela de juicio a Baltard y le confronta a más de unos cuarenta contra-proyectos.

Halles en metal

Charles MarvilleLes Halles centrales. Vue prise pendant la construction des pavillons 5 et 6 (1855-© Charles Marville / Musée Carnavalet / Roger-Viollet
La reacción de Baltard no se hizo esperar. Junto con su socio, Félix Callet, propone, diez días después del paro de la obra, tres nuevos proyectos, incluyendo uno que recurre exclusivamente al metal. Este material está, de hecho, presente en sus reflexiones desde hace tiempo.

Tras los edificios más innovadores de su época, como la biblioteca Sainte-Geneviève de Henri Labrouste, comenzada en 1843, los dibujos de Baltard para las halles incluyen una elegante estructura metálica, rodeada por mampostería, más o menos visible según las propuestas.
Gracias al apoyo de Haussmann, nombrado prefecto del departamento del Sena, a finales del mes de junio de 1853, se ratifica su proyecto de pabellones de hierro y fundición. A pesar de este éxito final, dicho episodio dejará una huella indeleble en la carrera de Baltard: durante mucho tiempo, estará bajo sospecha de haber copiado a sus principales competidores.

1

2

3

4

5

6

7


Aumentar la fuente Disminuir la fuente Enviar a un amigo Imprimir
Facebook
Google+DailymotionYouTubeTwitter