Musée d'Orsay: Masculino / Masculino. El hombre desnudo en el arte de 1800 hasta la actualidad.

Masculino / Masculino. El hombre desnudo en el arte de 1800 hasta la actualidad.

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La Tentación del macho

Paul CadmusEl Baño (The Bath)© Jon F. Anderson, Estate of Paul Cadmus / ADAGP, Paris © Whitney Museum of American Art, NY - Art

A partir de mitades del siglo XX, una mirada que asume el deseo por el cuerpo del hombre y la liberación de las costumbres, dan lugar a obras atrevidas. Así mismo, Paul Cadmus no duda, en la sin embargo puritana América posterior a la Segunda Guerra Mundial, en tomar por tema una escena de ligue entre hombres, en un Finistère muy improbable.

Aunque el atractivo físico de los cuerpos se haya mantenido durante mucho tiempo en el secreto de los interiores privados, aparece cada vez más a la luz del día, en círculos de sociabilidad exclusivamente masculinos, como la ducha colectiva, o también bajo el pretexto de la reconstitución de una Antigüedad platónica.

El erotismo pasa a ser incluso muy crudo en Cocteau, cuya influencia es segura en Warhol, en sus años de juventud. La belleza y la seducción se deshacen entonces del ideal transmitido por las referencias del pasado, para arraigarse a las peculiaridades de las prácticas y de la cultura contemporánea, que supo interpretar tan acertadamente Hockney en su pintura.



El Objeto del deseo

Anne-Louis GirodetEl sueño de Endimión© Cliché J. Faujour/musée Girodet, Montargis

Durante mucho tiempo, el cuerpo masculino en el arte ha sido el objeto de una “objetivación”: la admiración sin límites por la perfección de los desnudos grecorromanos, pura reconstrucción intelectual de un cuerpo convertido en canon, ha hecho que su lectura sea acorde con los buenos modales, incluso aquella de Winckelmann, que conlleva sin embargo una fuerte carga erótica.
Aunque los círculos academicistas fomentasen naturalmente el desnudo en la gran pintura de historia, algunos temas no ocultaban sin embargo toda la sensualidad y ambigüedad. En el giro del siglo XIX, las reflexiones sobre los caracteres propios a cada sexo y sus fronteras nutren un interés por los amores bisexuales de Júpiter o de Apolo, y la fórmula de un joven héroe muriendo en los brazos de su amante tiene particularmente éxito.

En Girodet, Endimión adopta los rasgos de un efebo con el cuerpo sensualmente acariciado por los rayos de la diosa luna, que ha inspirado numerosas interpretaciones homo eróticas. En los simbolistas, como en Gustave Moreau, la diferencia entre los sexos se consuma en detrimento de un hombre vulnerable, bajo el imperio de una fuerza fatal y destructora, identificada como femenina.

En el lado opuesto, sin embargo, y en base a un modo menos dramático, Hodler representa el nacimiento de un amor adolescente entre un hombre joven ensimismado y una muchacha joven dominada por su encanto.

A lo largo del siglo XIX, la sensualidad y la erotización asumida, consideradas como propias del cuerpo femenino, afectan seriamente la virilidad tradicional del desnudo masculino: este golpe sin embargo no es fatal, ya que el desnudo masculino está muy lejos de desaparecer en el siglo XX.

La liberación de las prácticas sexuales afirma alto y claro una cierta voluptuosidad y envuelve de una carga sexual el cuerpo masculino, a menudo con pocas reservas. El modelo está generalmente identificado, señal de una afirmación de la individualidad de la obra, como en Pierre y Gilles que mezclan mitología y retrato contemporáneo.

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