Exposition au musée

August Strindberg (1849-1912) pintor y fotógrafo

Del 16 Octubre 2001 al 27 Enero 2002
August Strindberg
Vague VII, entre 1900 et 1901
Musée d'Orsay
© Musée d’Orsay, Dist. RMN-Grand Palais / Patrice Schmidt
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August Strindberg-Autoportrait avec la wunderkamera
August Strindberg
Autoportrait avec la wunderkamera, 1906
Stockholm, musée Nordique
© musée Nordique

Esta exposición es la primera retrospectiva monográfica dedicada a August Strindberg en Francia. Presentada primero en el Museo Nacional de Estocolmo y después en el Museo de Estado de Copenhague, reúne aproximadamente 130 pinturas, fotografías, dibujos, manuscritos y esculturas del artista, que permiten descubrir una gran parte de la obra de un creador de imágenes verdaderamente singular. Al margen de su creación literaria, practicó de manera intermitente diversas artes plásticas, entre ellas la pintura y la fotografía.

August Strindberg-Image double
August Strindberg
Image double, 1892
Collection particulière
© Alexis Daflos

La diversidad de estas prácticas refleja las vastas inquietudes del artista. Resulta difícil encontrar un campo que no hay despertado el interés del escritor sueco. No se contentó con trabajar en la renovación del arte novelesco y dramático, sino que quiso dar un nuevo rostro a las ciencias naturales, a la manera de escribir la historia, a la filología y, por último, a las artes plásticas sobre las que escribía frecuentemente. En su trabajo literario, dio a los artistas roles de primer plano, este interés se manifestó en la propia escritura. Sus contemporáneos habían observado su capacidad única para construir experiencias de manera visual con las palabras, para elaborar imágenes gracias a ellas. En este sentido, la pintura representaba el medio de dar forma a sensaciones que no podía manejar con el lenguaje, en tanto que la fotografía lo acercaba de un interés evidente por aprehender directamente la realidad. Estas dos prácticas le revelarán una realidad que las palabras son incapaces de describir.

August Strindberg-Salicaire
August Strindberg
Salicaire, 1892
Collection particulière
© Alexis Daflos

Strindberg pintó únicamente en ciertos períodos de su vida: de 1872 a 1874, de 1892 a 1894 y durante algunos años después de 1900. Su práctica fotográfica conoció también tres fases distintas: de 1886 a 1888, de 1890 a 1894 y de 1905 a 1907. Se ha dicho a menudo que recurrió a la pintura cuando atravesaba una crisis que le impedía expresarse de otra manera. Loa años posteriores a 1900 serán los más productivos en el plano literario.

August Strindberg-La Jument blanche II
August Strindberg
La Jument blanche II, 1892
Stockholm, musée National
© musée National, Asa Lunden

La exposición muestra solo algunos raros ejemplos del primer período pictórico de Strindberg, aún tímido y titubeante, mientras que los períodos de 1890 y de finales del siglo están abundantemente representados. Durante el verano de 1892, que Strindberg pasó recluido en una cabaña en Dalarö, en el archipiélago de Estocolmo, su originalidad pictórica se manifestó por primera vez. Creó una serie de cuadros potentes y vigorosos que tienen pocos equivalentes. La observación del mar y de la naturaleza árida del archipiélago ocupó un lugar preponderante. Pero estos cuadros más que imágenes naturales y realistas son interpretaciones personales y simbólicas de la experiencia personal de Strindberg: en la atmósfera de los cuadros, la situación evoluciona de la tranquilidad soleada al caos oscuro, el cielo y el mar parecen estar a punto de disolverse uno en otro.

August Strindberg-Marine
August Strindberg
Marine, 1894
Stockholm, musée National
© Bodil Karlsson, musée National

En los años 1892-1894, período intenso de actividad pictórica, entre Berlín, Dornach y París, Strindberg desarrolló igualmente una teoría del arte en relación con su pintura, que presagia a la vez el surrealismo y el expresionismo abstracto del siglo veinte y cuyo texto principal sigue siendo Del azar en la producción artística. En la construcción de la imagen, Strindberg dejó el papel principal al azar. El cuadro se convierte en el lugar de sorpresas y de encuentros inesperados como en El país de las maravillas pintado en 1894 en Dornach, donde el paisaje del bosque que conduce al mar se transforma en una gruta subterránea.

August Strindberg-Le tableau d'automne jaune
August Strindberg
Le tableau d'automne jaune, 1901
Collection particulière
© Bernard Bleach Photography

Cuando Strindberg retomó la pintura a principios del siglo XX, acababa de atravesar la crisis más aguda de su existencia, la que se suele llamar crisis de Inferno. Al cabo de numerosos años pasados en el extranjero, terminó estableciéndose en Estocolmo. Entonces volvió frecuentemente al motivo del mar del archipiélago y trabajó también sobre los motivos que les inspiraban sus paseos por las afueras de la ciudad. Los formatos se agrandaron, su pintura ganó en amplitud. En la época en que la actividad principal de Strindberg consistía en escribir para el teatro, varios de sus cuadros parecen ser decorados para sus espectáculos.

August Strindberg-Le phare III
August Strindberg
Le phare III, 1901
Uppsala, Bibliothèque universitaire
© Uppsala, Bibliothèque universitaire

La actividad de Strindberg en tanto que fotógrafo responde a las mismas exigencias que su actividad pictórica: "Busco la verdad en el arte de la fotografía, intensamente, como la busco en muchos otros ámbitos" escribía.
Esta verdad, creyó haberla encontrado primero en una serie de autorretratos y de fotografías de familia realizados en la pequeña estación termal suiza de Gersau en 1886, una especie de eco a sus preocupaciones biográficas y autobiográficas.
Strindberg aparecía en distintos roles: escritor, padre de familia, jardinero y revolucionario.

August Strindberg-Autoportrait en compagnie des enfants
August Strindberg
Autoportrait en compagnie des enfants, gersau, 1886
Stockholm, musée Nordique
© musée Nordique

A principios de la década de 1890, su práctica fotográfica se hace cada vez más experimental; se acerca a sus investigaciones en el campo de las ciencias naturales e incluso a su pasión por el ocultismo. La verdad ya no radica en la simple reproducción mecánica de una apariencia sino en la captación más íntima de lo "auténtico". Entre otras experiencias, Strindberg intenta reproducir las estrellas del cielo dejando simplemente la placa fotográfica bajo el cielo nocturno, sin cámara ni objetivo ni lentes. Algunos años más tarde, desarrolló una teoría sobre lo que denominaba "el retrato sicológico", fotografías que dejan ver los atributos síquicos del modelo, verdaderas "fotografías del alma". "Me importa poco mi apariencia, pero quiero que la gente vea mi alma, y esta aparece en estas fotografías mucho mejor que en otras" escribía entonces.