Accrochage

La imagen revelada

Premières photographies sur papier en Grande-Bretagne (1840-1860)

Del 27 Mayo al 07 Septiembre 2008
Benjamin Brecknell Turner
Crystal palace, Hyde Park, 1852, Transept
The Metroplolitan Museum of Art, New York, Gilman Collection
Don de la Fondation Horace W. Goldsmith par l'intermédiaire de Joyce et Robert Menschel
© The Metropolitan Museum of Art, New York / DR

Fijar lo real

William Fox Talbot-The Haystack
William Fox Talbot
The Haystack, avril 1844
National Media Museum, Bradford, UK
© The RPS Collection at the National Media Museum, Bradford

Fijar lo real

Los anuncios oficiales de las invenciones de Daguerre y de Talbot se producen, los dos, a comienzos del año 1839. El 7 de enero, Arago desvela el daguerreotipo en París, delante de la Academia de las Ciencias. La llegada de esta noticia a Inglaterra, obliga Talbot a abandonar su reserva. Muy discreto, hasta la fecha, respecto al contenido de sus trabajos, muestra sus primeros dibujos fotogénicos en Londres, a finales de enero de 1839.
Ambas técnicas están muy alejadas. Daguerre utiliza una placa de cobre plateada pulida, sensibilizada a la luz por vapores de yodo. La imagen obtenida es a veces positiva, a veces negativa, según el ángulo bajo el que se mire. Cada una es única e imposible de reproducir.
Talbot, en cuanto a él, emplea papel sensibilizado a la luz por tratamiento químico a base de sal marina y de nitrato de plata. Tras una exposición a la luz, obtiene un "negativo", en el que los tonos claros y oscuros del sujeto están invertidos. Entonces se utiliza este negativo para revelar tantas pruebas "positivas", como se quiera. Este principio sienta las bases de la fotografía de los próximos ciento cincuenta años.

William Collie-Two Fisher Girls
William Collie
Two Fisher Girls, 1874
Collection particulière
© DR

Desde un punto de vista estético, el resultado de las imágenes es también muy diferente. En un texto de 1930, así describe la imagen daguerriana, el crítico de arte Waldemar-George: "Es una escritura de calígrafos precisos, que subrayan los detalles, que se esfuerzan en alcanzar la claridad absoluta de los objetos". Al contrario, el calotipo juega con las masas de sombras y de luces, difuminando los detalles. Al brillo metálico y espejeante del daguerreotipo, se opone la granulosidad del papel y el aterciopelado de sus colores grises o ámbar.
Tras su presentación, Talbot continúa sus investigaciones. Descubre en particular que una imagen latente se forma en el papel fotosensible, después de la exposición a la luz y que es posible hacer que sea visible mediante un "revelado". Este método le permite reducir considerablemente los tiempos de pose. En junio de 1841, publica por fin, la descripción completa de su proceso y le da por nombre "calotipo", del griego kalos, "bello".

Los años fundadores

David Octavius Hill et Robert Adamson-The Pends, St. Andrews
David Octavius Hill et Robert Adamson
The Pends, St. Andrews
The Metropolitan Museum of Art, New York
© The Metropolitan Museum of Art, New York

Los años fundadores

Se deposita una patente, para la explotación comercial del calotipo, en Inglaterra. La invención no está protegida en otros países. En Escocia, el proceso es todo un éxito, en los años 1840, en particular gracias a dos pintores fotógrafos asociados David Octavius Hill y Robert Adamson.
Con la ayuda de Nicolaas Henneman, su asistente, Talbot lanza varias operaciones de promoción. En 1844, Henneman crea un "establecimiento" fotográfico en Reading, desde donde ejecuta toda clase de trabajos: retratos, encargos particulares, imágenes para los marchantes de estampas, cursos de iniciación... Fue a partir de este establecimiento que Talbot se lanza en el ámbito todavía por explorar de la edición fotográfica. Entre junio de 1844 y abril de 1846, se publica un conjunto de seis fascículos, bajo el título de The Pencil of Nature, y un libro: Sun Pictures of Scotland.

William Fox Talbot, Nikolas Hennemann-The Reading establishment
Nikolas Hennemann William Fox Talbot
The Reading establishment, 1846
The Metropolitan Museum of Art, New York
© The Metropolitan Museum of Art, New York

Sin embargo, el calotipo no llega a rivalizar con el daguerreotipo, que predomina en los talleres de retrato, hasta finales de los años 1840. Cabe indicar que su inventor no está muy preparado para enfrentarse a la competencia. Miembro de la gentry inglesa, Talbot vive en un mundo estrechamente delimitado por las convenciones de su clase social y no entiende mucho de comercio. Afortunadamente, las características de las imágenes producidas por el calotipo, seducen a los estetas y a los artistas aficionados, a las personas cultas y suficientemente adineradas para dedicarse a la fotografía, como ocio. Fue gracias a ellos que este proceso tuvo un periodo fecundo, en los años 1840.

El calotipo encuentra su lugar

Charles Clifford-Saint-Bruno, Portail principal du Monastère Cartuja, Burgos
Charles Clifford
Saint-Bruno, Portail principal du Monastère Cartuja, Burgos, 1853
The Metropolitan Museum of Art, New York
© The Metropolitan Museum of Art, New York

Durante la Exposición Universal de Londres en 1851, la fotografía, dispone, por primera vez, de un amplio escaparate público. El acontecimiento galvaniza a los fotógrafos ingleses y al año siguiente, un pequeño grupo de aficionados organiza la primera verdadera exposición de fotografías. Con cerca de ochocientas piezas, genera reacciones muy favorables en la prensa. El Times declara que Gran Bretaña puede ahora "recuperar la preeminencia que no habría tenido que perder nunca, en un arte que procede auténticamente de su suelo". De 1853 a 1855, parte de las obras circula por más de cincuenta ciudades británicas. Las vistas de la Exposición Universal, tomadas por Hugh Owen o las imágenes traídas de Rusia por Roger Fenton, contribuyen entonces a sensibilizar un amplio público a la fotografía.

Tras haber logrado convencer a Talbot de renunciar a sus patentes, el mismo grupo de aficionados funda la Photographic Society en Londres, en enero de 1853. Muchas más sociedades de fotografía se crean en Gran Bretaña. Todas quieren que la fotografía sea considerada al igual que los demás artes plásticos.

Thomas Sutton-Ruines d'une tour (ou Baie de Saint Ouen)
Thomas Sutton
Ruines d'une tour (ou Baie de Saint Ouen), vers 1855
Washington, National Gallery of Art
© National Gallery of Art, Washington

Las estrechas relaciones que los dirigentes de la Photographic Society mantienen con la reina Victoria y el príncipe Alberto, facilitan sin duda la obtención del alto apadrinamiento real. La fotografía se convierte en una actividad respetable y a la moda.
Después de 1851, se difunde ampliamente un nuevo proceso: el colodión húmedo, técnica que utiliza negativos sobre vidrio, combinando la precisión del daguerreotipo con las ventajas del revelado múltiple. De nuevo, aquellos que siguen fieles al negativo sobre papel ponen en adelante sus aspiraciones artísticas. Prefieren el calotipo, cuyos efectos son más parecidos a los de los dibujos y de las estampas.

Sensibilidades inglesas<br>

Hugh Owen-Arbres avec enchevêtrement de racines
Hugh Owen
Arbres avec enchevêtrement de racines, 1853
National Gallery of Art, Washington
© National Gallery of Art, Washington

Sensibilidades inglesas

Miembros de la buena sociedad victoriana, los calotipistas de la primera generación encuentran en la fotografía un medio para expresar los ideales de su clase. Inquietos de las mutaciones sociales y técnicas, giran sus objetivos hacia el pasado, evitando todo lo que esté relacionado con la industrialización. Así mismo, el campo, percibido con un lugar de actividades deportivas, con aire puro y aguas cristalinas, constituye un refugio idealizado. A los supuestos efectos benéficos de la naturaleza se mezcla la noción de pintoresco. A partir de los años 1850, lo pintoresco ya no es una mera categoría estética, es un modo de considerar la naturaleza que determina las preferencias visuales de toda una generación. Y cuando Hugh Owen, por ejemplo, expresa el sentimiento de vulnerabilidad que impregna la sociedad victoriana, lo hace fotografiando un árbol con raíces desnudas.
Es solamente mucho más tarde, cuando las mentalidades habrán evolucionado, que los fotógrafos empezarán a explorar temas con un alto componente social.

Ecos de viajes

Roger Fenton-Dômes du Kremlin
Roger Fenton
Dômes du Kremlin, automne 1852
National Gallery of Art, Washington
© National Gallery of Art, Washington

Al finalizar las guerras napoleónicas, numerosos aristócratas y caballeros británicos vuelven a recorrer Europa. Algunos están atraídos por los paisajes de los Alpes, el encanto de la civilización mediterránea o, simplemente, por el sentimiento de libertad que puede procurar el alejamiento del país.
Como los viajeros de los siglos anteriores, dibujan y pintan las zonas visitadas. Pero ahora, las cámaras negras y los negativos les acompañan en sus peregrinaciones.

John Stewart-Col et pic d'Arrens, photographiés depuis le mont Soubé
John Stewart
Col et pic d'Arrens, photographiés depuis le mont Soubé, 1852
National Media Museum, Bradford, UK
© The RPS Collection at the National Media Museum, Bradford

El material precisamente, constituye la principal obligación. La sensibilidad de los productos químicos a las variaciones, su volumen, son un dato esencial en la elección del proceso. El papel se puede sensibilizar con antelación y desarrollarlo, mucho tiempo después de la exposición. Las placas de vidrio pesan mucho y, evidentemente, son muy frágiles. Fue principalmente por estos motivos que los viajeros siguen utilizando el calotipo, en los años 1860, o el papel encerado finalizado por Gustave Le Gray, cuando precisamente el colodión húmedo se había generalizado en todas partes.
El Salón anual de la Photographic Society muestra una proporción importante de vistas tomadas en diversos países del mundo. Fotógrafos viajeros como Alfred Backhouse, John Stewart, Thomas Millville Raven o Edward Tenison participan en él, regularmente. Otros se instalan en el extranjero. Así mismo, Charles Clifford, en Madrid, vende vistas de las principales zonas y monumentos a los visitantes que quieren llevarse un recuerdo fotográfico.

Bajo un cielo indio<br>

Charles Moravia-Le trône de Cristal du Diwan-i-Khas, Delhi
Charles Moravia
Le trône de Cristal du Diwan-i-Khas, Delhi, 1858
Collection privée
© DR

Bajo un cielo indio

Para la mayoría de los ingleses, la India es un mundo desconocido. Por otro lado, la Compañía inglesa de las Indias Orientales mantiene, por motivos esencialmente comerciales, la visión desformada de un país que rebosa de riquezas, joya la más valiosa del imperio.
El público británico no percibe entonces que este lejano país está en aquel momento marcado por profundas mutaciones y violentas tensiones sociales. Cuando en 1857 estalla el Gran Motín, que el ejército británico pone más de un año en reprimir, la opinión se indigna en Inglaterra, en particular debido a los asesinatos de mujeres y de niños británicos. Paradójicamente, esta reacción provoca un nuevo interés para el subcontinente indio, que explica la curiosidad con la que el público acoge, en noviembre de 1857, las primeras fotografías de India expuestas en Londres.

John Murray-Le Taj Mahal
John Murray
Le Taj Mahal, janvier-mars 1864
The Metropolitan Museum of Art, New York
© The Metropolitan Museum of Art, New York

¿Pero, aquellos que pudieron admirar El Taj-Mahal de John Murray o las vistas de Dehli de Charles Moravia, tenían tan solo conciencia de la valentía y de la voluntad, necesarias a estos fotógrafos, para traer estas imágenes de un país donde el clima y las dificultades de abastecimiento, centuplicaban las dificultades a las que se enfrentaban en Europa?

El declive del calotipo

Benjamin Brecknell Turner-Whitby Abbey, Yorkshire, Transept nord
Benjamin Brecknell Turner
Whitby Abbey, Yorkshire, Transept nord, 1852-54
Victoria and Albert Museum, Londres
© V&A Images/Victoria and Albert Museum, London

"Todo el mundo conoce la fotografía y todo el mundo quiere tener alguna". Estas líneas proceden de un artículo de Elizabeth Rigby Eastlake, la esposa del primer presidente de la Photographic Society, publicado en 1857. En esta época, las producciones fotográficas ya están en todas partes. Los escaparates de los marchantes de estampas están llenos, los "fotógrafos domingueros" invaden Londres, vendedores se establecen en cualquier parte donde pueda existir una clientela, por fin, el público manifiesta un apetito insaciable por las estéreo fotografías y los retratos en formato tarjeta de visita. Las pruebas sobre papel albuminado, reveladas a partir de negativos al colodión húmedo finamente detalladas, son particularmente apreciadas, en detrimento de los negativos sobre papel. Los aficionados refinados son casi los únicos en seguirle fieles.

Thomas Sutton-Bâteaux de pêche, baie de St Brelade, Souvenir de Jersey
Thomas Sutton
Bâteaux de pêche, baie de St Brelade, Souvenir de Jersey, vers 1850-57
Collection particulière
© DR

Los Salones de las sociedades fotográficas se derrumban, a su vez. Se convierten en simples exposiciones, dominadas por las aplicaciones profesionales y comerciales. Sucede lo mismo en la Exposición Universal de 1862 en Londres: la fotografía, separada de las bellas artes, está "relegada al lugar más inaccesible y más desventajoso". Para muchos, la fotografía no puede reivindicar el estatuto de obra de arte, ya que los editores la reproducen en serie, y que se utilizan expresiones como "artista fotógrafo", con fines comerciales.
De ahora en adelante, el colodión húmedo va a dominar sin comparación. En el verano de 1861, un pequeño grupo procedente de la Photographic Society funda la Amateur Photographic Association. Totalmente dedicada a la fotografía de aficionados, exalta, en su Salón anual, los recursos del colodión húmedo. La Amateur Photographic Association no tarda en atraer a numerosos miembros y recibe el alto apadrinamiento del Príncipe de Gales... Una época se acaba y otra comienza.