Exposition au musée

La mano con algas y conchas, el testamento artístico de Emile Gallé

Del 16 Junio al 12 Septiembre 2004
Emile Gallé
La Main aux algues et aux coquillages, en 1904
Musée d'Orsay
Don des descendants de l'artiste au musée d'Orsay, 1990
© Musée d’Orsay, Dist. RMN-Grand Palais / Patrice Schmidt
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Emile Gallé-Modèle d'écritoire en faïence à décor de faune et de flore aquatiques : coquillages, hippocampes, ophiures, escargots, anémones et algues
Emile Gallé
Modèle d'écritoire en faience de forme rocaille, à décor de faune et de flore aquatiques, vers 1889
Musée d'Orsay
Don de M. Jean Bourgogne, petit-fils d'Emile Gallé, et de son épouse, 1986
© RMN-Grand Palais (Musée d’Orsay) / Hervé Lewandowski
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Cuando Émile Gallé realiza La mano con algas y conchas, sabe que está condenado. Desde 1900 sufre de una "anemia perniciosa" que le ha hecho reducir considerablemente las horas de trabajo diario. A pesar de todo, Gallé encuentra la energía para seguir produciendo hasta su último suspiro. La mano con algas y conchas es una de las últimas, si no la última creación vidriera del artista.

Anonyme-Emile Gallé écrivant à sa table de travail dans son bureau, 27 avenue de la Garenne
Anonyme
Emile Gallé écrivant à sa table de travail dans son bureau, 27 avenue de la Garenne, vers 1898
Musée d'Orsay
© Musée d’Orsay, Dist. RMN-Grand Palais / Patrice Schmidt
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Nacido en 1846 en Lorena, Gallé descubre el mar y sus orillas recién en 1870, cuando es un joven voluntario en Tolón. El mundo submarino lo maravilla y muy pronto le sirve de inspiración. Hasta fines de la década de 1880, decora sus cerámicas y sus vidrieras con modelos acuáticos, prosiguiendo así la tradición de la loza del siglo XVIII, como lo ilustra este Modelo de escribanía en loza con decorado de fauna y flora acuáticas. Sin embargo, Gallé reserva un lugar cada vez más importante a los motivos vegetales y animales y los transcribe con esmerada exactitud, fiel a las lecciones del arte japonés. Durante la década de 1890, su arte experimenta una transición de lo "decorativo" a lo "simbólico". El tema y la materia se penetran, se confunden para formar un todo inseparable. Antes que la cerámica o la ebanistería, el vidrio se afirma entonces por su carácter maleable, por sus juegos de luces y sus efectos refinados, como el agente más apto para plasmar los sentimientos del artista. Al mismo tiempo, se intensifica el ritmo de las creaciones que tienen por tema la flora y la fauna submarinas, bajo la doble influencia de la poesía y de la ciencia.

Emile Gallé-Page manuscrite autographe avec six croquis de vases : Hippocampes
Emile Gallé
Page manuscrite autographe avec six croquis de vases : Hippocampes, vers 1899
Nancy, musée de l'Ecole de Nancy
© Musée de l'école de Nancy

Las lecturas, literarias y también científicas, le guiaron en su relación con la naturaleza. Esta afirmación es particularmente cierta para el tema del mar: efectivamente, el creador tuvo sólo raras ocasiones de contemplar las vastas extensiones marítimas, así que su conocimiento es esencialmente libresco.

En una de sus profesiones de fe, el discurso de recepción a la Academia de Stanislas en Nancy, pronunciado el 17 de mayo de 1900 y titulado El decorado simbólico, Gallé insistía en las nuevas posibilidades que ofrecía la oceanografía, ciencia en pleno desarrollo, al decorador "moderno": "Los secretos del Océano, nos los libran los bravos buceadores. Vacían las cosechas marinas que convierten los laboratorios en talleres de arte decorativa, y los museos en modelos. Ellos dibujan y publican para los artistas esos materiales insospechados, los esmaltes y los camafeos del mar. Muy pronto las medusas cristalinas insuflarán nuevos matices y formas a los cálices de vidrio".

Emile Gallé-La main aux algues et aux coquillages (détail)
Emile Gallé
La Main aux algues et aux coquillages, en 1904
Musée d'Orsay
Don des descendants de l'artiste au musée d'Orsay, 1990
© Musée d’Orsay, Dist. RMN-Grand Palais / Patrice Schmidt
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Se sabe que Gallé está al tanto de los trabajos de Darwin desde 1877 y que en su biblioteca figuraba el libro Kunstformen der Natur de Ernst Haeckel (1834-1919), gran darwinista alemán y pionero del estudio de la vida submarina.

En La mano con algas y conchas, la verdad de la expresión formal de las conchas, característica del enfoque "naturalista" de Gallé, sorprende y contribuye al carácter desconcertante del objeto. En efecto, si las formas y coloraciones tienen ciertamente un gran efecto decorativo y contribuyen a la belleza del conjunto, su naturalismo está en oposición total con el sentimiento de irrealidad que se desprende de la mano, cuya textura gelatinosa evoca más el cuerpo de una medusa que la piel humana.

Emile Gallé-Vase Les fonds de la mer
Emile Gallé
Vase Les fonds de la mer, 1903
Nancy, musée de l'école de Nancy, collection Jean-Baptiste E. Corbin, don de Jacqueline Corbin, fille du précédent, 1963
© Musée de la ville de Nancy

El interés manifestado por Gallé no es únicamente científico, tiene su origen ante todo en un enfoque poético. En este mismo Decorado simbólico, el enfoque del mundo submarino está colocado bajo el signo de Baudelaire, el poeta que más admirado Gallé, quien cita estos versos extraídos del poema El hombre y el mar de Las flores del mal:
"Hombre libre, siempre amarás el mar
El mar es tu espejo, contemplas tu alma.
[...]
Ambos sois tenebrosos y discretos:
Hombre, nadie sondeó el fondo de tus abismos,
Oh mar, nadie conoce tus riquezas íntimas,
Tan celosamente guardáis vuestros secretos".

El tema del mar es pues esencial en Émile Gallé, tal como pone de manifiesto esta exposición. Junto a los dos ejemplares de La mano con algas y conchas conocidos a la fecha, se presentan numerosos jarrones, copas, fuentes, etc. inspirados en el elemento acuático, así como algunos documentos –esbozos, correspondencia...– que nos aclaran sobre el trabajo y los sentimientos del artista.

Emile Gallé-Vase à décor d'hippocampe et d'algues
Emile Gallé
Vase à décor d'hippocampe et d'algues, vers 1900-1904
Collection de Sa Majesté Margrethe II, reine de Danemark
© Det Kongelige Sølvkammer/ Christiansborg Slot, København, Hofmarskallatet,

Los motivos marinos le dan a Gallé la ocasión de renovarse cada vez que crea un nuevo modelo.
El mar hace nacer una paleta de colores ilimitada. En los objetos trabajados por Gallé podemos observar la reverberación del mar, el centelleo del nácar o el color de un agua enrojecida por el coral como en el jarrón Los fondos del mar.
A veces también descubrimos una composición de coloración irreal, como ese hipocampo amarillo en un bosque de fucos azules.

Para la exposición de 1904 en Nancy, La mano con algas y conchas se exhibe en una vitrina llamada Los fondos del mar. Está colocada discretamente en medio de otras creaciones concebidas de las profundidades marinas, entre ellas, una Copa sobre pie con decorado de algas y conchas.

Emile Gallé-Coupe sur pied à décor d'algues et de coquillages
Emile Gallé
Coupe sur pied à décor d'algues et de coquillages, 1904
Collection de Sa Majesté Margrethe II, reine de Danemark
© Det Kongelige Sølvkammer/ Christiansborg Slot, København, Hofmarskallatet,

A falta de documentos o de testimonios contemporáneos de su creación, no se pueden proponer interpretaciones definitivas de La mano con algas y conchas. No obstante, podemos formular suposiciones que son ricas en enseñanzas y revelan la complejidad del objeto y de la personalidad de Gallé.

La fuente formal de la obra ha de buscarse ciertamente en la esfera de las religiones de Asia y de Occidente. El tema de la mano es frecuente en Oriente, en particular en el culto budista. En esta época, Gallé está en relación con Jean Lahor (alias Cazalis), un escritor apasionado por la civilización hindú y que intenta hacerla conocer en Francia. Sin embargo, no hay que olvidar los brazos relicarios medievales y, sobre todo, los exvotos de bronce cuya práctica estaba ampliamente extendida entre los barqueros del mundo grecorromano.

Emile Gallé-La main aux algues et aux coquillages (détail)
Emile Gallé
La Main aux algues et aux coquillages, en 1904
Musée d'Orsay
Don des descendants de l'artiste au musée d'Orsay, 1990
© Musée d’Orsay, Dist. RMN-Grand Palais / Patrice Schmidt
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Otra referencia religiosa posible es la imagen de la mano de Dios que crea, protege o castiga. Asimismo, podemos ver en esta mano tendida una referencia al brazo de la Justicia monárquica. Efectivamente, Gallé exalta las bellezas de la naturaleza al mismo tiempo que manifiesta su indignación. En un horno vidriero presentado en la Exposición Universal de 1900, inscribe una cita de Hesíodo que denuncia a los "hombres [...] aviesos falsarios y prevaricadores", afirmando su deseo de justicia en lo más recio del caso Dreyfus.

Aunque La mano con algas y conchas no sea totalmente extranjera a la noción de cumplimiento de la justicia, podemos considerar como verosímil una información recabada entre las propias hijas de Gallé. Se trataría de una expresión de protesta contra un episodio particularmente desleal de la guerra ruso-japonesa (1904-1905): el ataque librado el 8 de febrero de 1904 por el almirante japonés Togo Heihachiro contra los navíos rusos anclados en Port-Arthur.

Emile Gallé-La main aux algues et aux coquillages
Emile Gallé
La Main aux algues et aux coquillages, en 1904
Musée d'Orsay
Don des descendants de l'artiste au musée d'Orsay, 1990
© Musée d’Orsay, Dist. RMN-Grand Palais / Patrice Schmidt
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El gesto elegante de estos dedos largos hace pensar indefectiblemente en una mano femenina. Esos dedos, carnosos en un principio y que se van afinando cada vez más, recuerdan los de los modelos femeninos de las pinturas de Ingres. La analogía inmediata que se establece entre las conchas y las sortijas viene a reforzar el sentimiento de que estamos ante una mano de mujer.
Si es símbolo de vida, puede ser la de Afrodita surgiendo de la ola; si, al contrario, es símbolo de muerte, podría ser entonces la de Ofelia ahogándose.
Este interrogante introduce la ambigüedad fundamental vida-muerte que impregna la obra.

Emile Gallé-La main aux algues et aux coquillages
Emile Gallé
La Main aux algues et aux coquillages, en 1904
Musée d'Orsay
Don des descendants de l'artiste au musée d'Orsay, 1990
© Musée d’Orsay, Dist. RMN-Grand Palais / Patrice Schmidt
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En 1904 Gallé sabe que su suerte está echada tal como testimonian una serie de proyectos para su sepultura, así como varias cartas, entre ellas una particularmente emotiva dirigida a su amigo Jules Henrivaux, director de Saint-Gobain: "Personalmente, me siento liberado de todas las miserias que me han hecho sufrir tan dolorosamente exponente, expositor, industrial, etc. [...] Le estrecho ambas manos para toda la vida en espera de esta radiante existencia en la que tengo fe más allá del sufrimiento y los obstáculos". La génesis de La mano con algas y conchas no podría ser independiente de la situación personal de Gallé. Constituye el adiós del artista, consciente de que el final es inminente pero confiado en "la radiante existencia" que le espera. Si la lectura de esta última creación resulta ambigua, se debe sin duda a la dualidad vida-muerte que la habita.

Emile Gallé-Gourde à décor d'algues et de coquillages
Emile Gallé
Gourde à décor d'algues et de coquillages, 1900
Copenhague, Kunstindustrimuseet
© Kunstindustrimuseet, København

En una Cantimplora con decorado de algas y conchas fechada en 1900, Gallé graba estos versos tomados del poeta simbolista Georges Rodenbach: "Descender al fondo de su propio destino / Saber lo que ocurre en este mar infinito". La mano con algas y conchas testimonia igualmente de esta actitud psíquica típica de "fines de siglo", que asimila la inmersión en el elemento acuático a un descenso místico.

A pesar de las múltiples referencias, aunque no dejen de ser suposiciones bien disimuladas por la pantalla decorativa del lenguaje vidriero, La mano con algas y conchas no puede ser considerada como una obra manifiesta, encargada de transmitir un mensaje.

Emile Gallé-La main aux algues et aux coquillages (signature)
Emile Gallé
La Main aux algues et aux coquillages, en 1904
Musée d'Orsay
Don des descendants de l'artiste au musée d'Orsay, 1990
© Musée d’Orsay, Dist. RMN-Grand Palais / Patrice Schmidt
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No por ello deja de ser un objeto digno de admiración, un objeto bello que figura entre los testimonios más impactantes y mejor logrados de la búsqueda casi obsesiva de los grandes creadores de "1900", a saber, la expresión de la vida biológica de la materia.

Aunque La mano con algas y conchas esté impregnada de las preocupaciones y admiraciones de Gallé, tiene el efecto ante de seducir y de emocionar por la excepcional calidad del trabajo y del material y por su insólita belleza.