Exposition au musée

Lovis Corinth (1858-1925)Entre impresionismo y expresionismo

Del 01 Aprile al 22 Junio 2008
Lovis Corinth
Autoportrait avec nus de dos, 1903
Kunsthaus Zürich
© 2008, Kunsthaus, Zürich / DR

La Secesión<br>

Lovis Corinth-Autoportrait au verre
Lovis Corinth
Autoportrait au verre, 1907
©Photo National Gallery in Prague, 2007/DR

La Secesión

La Secesión berlinesa fue fundada en 1898, siendo Max Liebermann su primer presidente y Walter Leistikow su principal protagonista. Fue él quien convenció a Max Slevogt y a Lovis Corinth de unirse al grupo. De 1899 a 1911, esta asociación se convirtió muy pronto en un centro de mayor relevancia de la vida artística alemana. En 1904, Paul Cassirer inventa la expresión "triunvirato del impresionismo alemán", para Liebermann, Slevogt y Corinth, destacando de este modo, el acercamiento de dichos tres pintores del impresionismo francés.

Imágenes clásicas desviadas y escenas costumbristas

A partir de motivos clásicos, procedentes de la mitología griega, de la religión cristiana y del mundo literario, Corinth trata de modo obsesivo, los temas del amor, del sexo o de la muerte. Tanto por el enfoque, como por la factura, su pintura se inspira en primer lugar de Frans Hals y de Rembrandt.

Lovis Corinth-Sur la plage de Forte dei Marmi
Lovis Corinth
Sur la plage de Forte dei Marmi, 1914
©Kunstforum Ostdeutsche Galerie Regensburg/DR

Corinth siempre pintó a partir del modelo, generalmente elegido en su entorno directo. Sus personajes, con gestos y expresiones a menudo exagerados, celebran la desnudez, sin nada de la presunta gracia de las figuras bíblicas o mitológicas. Esta parodia de la tradición demuestra una vena satírica que le debe mucho a Arnold Böcklin y cuyos ecos se harán sentir en Ludwig Meidner o George Grosz y Otto Dix.
Más tarde, el abandono de la jerarquía de los géneros, incita Corinth a interesarse por las escenas de la vida contemporánea, en particular en Juego de bolos, Reparto de los regalos navideños (1913) o en En la playa de Forte dei Marmi (1914).

Retratos y autorretratos<br>

Lovis Corinth-Le dernier autoportrait
Lovis Corinth
Le dernier autoportrait, 1925
©2008, Kunsthaus, Zürich/DR

Retratos y autorretratos

Los retratos de Corinth reflejan su evolución artística, desde un academicismo naturalista hasta expresionismo, pasando por una fase impresionista. Ejecuta un centenar de retratos de hombres y mujeres del mundo artístico y político, convirtiéndose en el retratista más en boga de Berlín. Su familia también le sirve de modelo.

Con el autorretrato, Corinth persigue la búsqueda de sí mismo, mediante la pintura. A partir de 1900, cuando se acerca su cumpleaños, siempre empieza un autorretrato. La exagerada puesta en escena de sí mismo por el juego, recurriendo al travestismo y la alegoría, junto con el trabajo en serie, no tienen equivalente en la época.
Indudablemente, el pintor ha elaborado mediante este ejercicio la parte más potente de su obra.En su Último autorretrato de 1925, se representa en busto delante de un espejo que refleja la imagen de su perfil deformado y marcado por la edad. Ya sea mostrándose en plena actividad o desesperado, Corinth se revela en este género.

La pasión del pintor

Lovis Corinth-Salomé II
Lovis Corinth
Salomé II, 1899-1900
©Photo Ursula Gerstenberger / Leipzig, Museum der bildenden Künste/DR

Corinth dedica una atención particular a la pasión y a la muerte de Jesucristo. Sin embargo, el Gran mártir (1907), en lugar de celebrar la redención por el sacrificio de la cruz, describe crudamente los tormentos sufridos por el Cristo. El tema recurrente de la crucifixión muestra como, un mismo sujeto ha podido ser pretexto para soluciones pictóricas diferentes, a lo largo de su obra..

En Salomé II (1900), en el que Corinth hace convivir los temas de la seducción y de la muerte, los modelos siguen siendo identificables. El artista combina aquí la morbidez y la virtuosidad pictórica. Más que una página de historia, el cuadro se presenta como una parodia de la vida. Su manera provocadora e inconvencional de enfocar el tema, hace de Corinth un pintor subversivo.

Lovis Corinth-Samson aveuglé
Lovis Corinth
Samson aveuglé, 1912
©BPK, Berlin dist.RMN-Grand Palais / Photo Jörg P.Anders/DR

Víctima de un ataque de apoplejía en diciembre de 1911, Corinth se representa varios meses más tarde en Sansón ciego. En este cuadro, se cruzan los temas bíblico y autobiográfico. El enfoque inesperado prefigura la dramaturgia cinematográfica.
Fiel a una tradición de historia del arte, Corinth se ha representado en Cristo con obstinación, una práctica que encuentra su apogeo en el Ecce homo de 1925. Reencontramos en él la factura distintiva de las obras tardías: la pincelada violenta, que se convierte en un elemento de estilo y el acercamiento al expresionismo.
La vinculación con el tema sirve a menudo de pretexto para una pintura que ya ha conquistado su autonomía. La manera con la que abarca los temas de sus representaciones, ilustra la libertad que expresa respecto a la iconografía tradicional, mienstras demostra su apego por la pintura y la presencia sensual del color.

El cuerpo y la carne<br>

Lovis Corinth-Après le bain
Lovis Corinth
Après le bain, 1906
©BPK, Berlin dist.RMN-Grand Palais / Photo Elke Walford/DR

El cuerpo y la carne

Corinth estudia el desnudo en la Academia Julian de París, en los años 1880. Considera este género como el "latín de la pintura". Su producción de desnudos se incrementa sensiblemente después de 1904. Fiel a la idea expresionista de fusionar el arte con la vida, el artista elige escasas veces sus modelos entre los profesionales. Se tratan más de allegados.

Mientras que muchas de sus alegorías celebran la desnudez, Corinth acaba por despojar sus representaciones de cualquier alusión mitológica o religiosa. Algunos cuadros nacieron de observaciones espontáneas de la vida cotidiana, como Mañana (1905) y Después del baño (1906), que muestran a su esposa, su modelo predilecto, en un quehacer íntimo.

Lovis Corinth-Le boeuf abattu à l'abattoir
Lovis Corinth
Le boeuf abattu à l'abattoir, 1905
©Kunstforum Ostdeutsche Galerie Regensburg/DR

La voluntad de Corinth de captar el cuerpo, tanto la carne como la sangre, le permite abordar temas de los que se alejan otros pintores. A semejanza de Rembrandt, se interesa por las escenas de carnicería, sin que éstas pertenezcan al costumbrismo clásico. Corinth combina, en efecto a menudo esqueletos de animales con desnudos, con motivo de la sensualidad de los colores y del aspecto lascivo que desprenden. La carne y la sangre se mezclan con los gritos que estallan, la pincelada pictórica exaltada refiriéndose al matadero.

Paisajes

Los paisajes de Corinth responden escasas veces a encargos. Obedecen con mayor frecuencia a su deseo creador. Franqueados de cualquier contenido capaz de distraer la mirada, este género, referente de las codificaciones tradicionales de la pintura, evidencia las cualidades pictóricas de la obra: la composición, el tratamiento de la superficie, la pincelada aparente, la intensidad de los colores.

Lovis Corinth-Le Jochberg au bord du lac de Walchen
Lovis Corinth
Le Jochberg au bord du lac de Walchen, 1924
©Kunstforum Ostdeutsche Galerie Regensburg/DR

Los paisajes tardíos, y más precisamente las vistas del lago de Walchen, confirman el amor profundo de Corinth por la naturaleza y demuestran su lasitud respecto a la vida urbana. Estas obras reflejan el carácter cambiante de los paisajes. De esto modo, como los impresionistas franceses, pinta un mismo lugar en diversos momentos del día, véase del año. Esta serie de cuadros, realizada entre 1918 y 1925, celebra la autonomía del color.

Tanto la producción de paisajes, como aquella de los bodegones, se intensifican hacia el final de su vida. En ellos, Corinth hace evolucionar sus motivos. Número importante de dichos cuadros, con colores desenfocados y mezclados, se caracterizan por la disolución de las formas, su punto de vista de cerca y una pincelada rabiosa. La propia expresividad de la pintura prevalece sobre el acabado preciso del tema.

Obras en papel<br>

Obras en papel

"Muy pocos eran aquellos quienes sabían que Corinth, pintor genial, fue igualmente genial en blanco y negro." (Karl Schwarz). Las obras en papel superan de lejos la obra pintada, por su número. Dibujo y acuarela, aguafuerte, punta seca y barniz blando, litografía ya sea en blanco y negro o en color, marcan la trayectoria del artista.

Excepto el boceto preparatorio, que sirve para estudiar la pose del personaje y la composición del cuadro, la mayor parte de los folios dibujados por Corinth, junto con sus acuarelas, se presentan como verdaderas obras. Sus ilustraciones de libros, aquellas de la Biblia, por ejemplo, van a contribuir, junto con sus grabados, a su fama.

Anselm Kiefer: un homenaje a Corinth

Anselm Kiefer-Pour Lovis Corinth. Autoportrait au squelette
Anselm Kiefer
Pour Lovis Corinth. Autoportrait au squelette, 2007
©Musée d'Orsay, dist. RMN-Grand Palais / Patrice Schmidt/DR

Nacido en 1945 en Donaueschingen (Alemania), Kiefer es uno de los más importantes artistas contemporáneos. A invitación del museo de Orsay, rinde homenaje a Corinth con una obra creada especialmente para la circunstancia.
Para Lovis Corinth. Autorretrato con esqueleto (2007) es un tríptico en el que el girasol marchito, símbolo de la vanidad, estructura el trasfondo de la imagen. Las hojas blancas con sus números y letras, recuerdan la nomenclatura de las estrellas, establecida por la NASA, ya que Anselm Kiefer pretende de este modo, relacionar los elementos que representa con el cosmos. Las vitrinas están repletas de espinas, que hacen referencia a la pasión de Cristo. En el panel central, una columna vertebral recuerda el Autorretrato con esqueleto de Corinth (1896) del museo Lenbachhaus de Munich.
Con esta obra, Anselm Kiefer demuestra la importancia de la posteridad de Corinth, en el arte contemporáneo.