Exposition au musée

Picasso / Manet: El Almuerzo sobre la hierba

Del 08 Octubre 2008 al 01 Febrero 2009
Edouard Manet
Le déjeuner sur l'herbe, en 1863
Musée d'Orsay
Donation Etienne Moreau-Nélaton, 1906
© RMN-Grand Palais (Musée d’Orsay) / Benoît Touchard / Mathieu Rabeau
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1932 : Picasso-Manet<br>

Pablo Picasso-Le déjeuner sur l'herbe d'après Manet, 13 mars 1962
Pablo Picasso
Le déjeuner sur l'herbe d'après Manet, 13 mars 1962, 1962
Paris, musée Picasso
© Succession Picasso 2008 - RMN-Grand Palais / Martine Beck-Copolla

1932 : Picasso-Manet

En el dorso de un sobre de la galería Simon, probablemente en 1932, Picasso escribió: "Cuando veo el Almuerzo sobre la hierba de Manet, me digo dolores para el futuro". Las declaraciones escritas por el artista sobre los pintores o sus obras son rarísimas. Ésta resulta todavía más excepcional que nombra un cuadro en particular; proyecta al artista en un futuro indeterminado, pero sin embargo iniciado mediante una cita anunciada.
A lo largo de su carrera, Picasso ha revisitado a Cranach, Poussin, Velázquez, Rembrandt, David, Delacroix, Courbet. Pero la experiencia que lleva a cabo con el cuadro de Manet es sin duda la más profunda y la más compleja que haya jamás emprendido.

1863 : Manet, El Almuerzo sobre la hierba

Edouard Manet-Le déjeuner sur l'herbe
Edouard Manet
Le déjeuner sur l'herbe, en 1863
Musée d'Orsay
Donation Etienne Moreau-Nélaton, 1906
© RMN-Grand Palais (Musée d’Orsay) / Benoît Touchard / Mathieu Rabeau
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De todas la obras elegidas por Picasso para sus "variaciones", El Almuerzo sobre la hierba es la más cercana de él cronológicamente. Este cuadro todavía lleva la vivaz marca del escándalo que provocó en el Salón de los Rechazados de 1863. Manet es un "maestro antiguo" moderno. La modernidad de Manet, su "subversión", según Georges Bataille, son esenciales para Picasso, que lleva, desde la presentación de las Señoritas de Avignon en 1907, el peso de todas rebeldías artísticas.

El Almuerzo sobre la hierba es un cuadro que superpone los temas:

La referencia a los maestros antiguos, ya que Manet se ha inspirado del Concierto campestre del Tiziano, conservado en el museo del Louvre y del Juicio de Paris, gravado por Marcantonio Raimondi a partir de Rafael.

La cuestión del desnudo, "Parece ser que tengo que hacer un desnudo. Pues les voy a dar un desnudo", había declarado Manet a Antonin Proust.

La cuestión del tema, objeto de todas las exasperaciones, "no podemos pensar que sea una obra totalmente casta, hacer sentarse en un sotobosque, rodeada de estudiantes con boina y gabán, a una chica vestida solo con la sombra de las hojas" (Ernest Chesneau, mencionado por Françoise Cachin en Manet, RMN, 1983).

Por fin, la cuestión del aire libre: verdadero aire libre según Emile Zola, "Lo que hay que ver en el cuadro, [...] es por fin este amplio conjunto, al aire libre, este rincón de naturaleza expresado con tan justa sencillez...".

Picasso aborda todas estas problemáticas en cuatro etapas.

1954: copia/interpretación/variación.<br>

1954: copia/interpretación/variación.

Pablo Picasso-Etude d'après Le déjeuner sur l'herbe de Manet : buste des 4 personnages, 26-29 juin 1954
Pablo Picasso
Etude d'après "Le déjeuner sur l'herbe" de Manet : buste des 4 personnages, 26-29 juin 1954, 1954
Paris, musée Picasso
© Succession Picasso 2008 - RMN-Grand Palais / Béatrice Hatala

Anunciada en 1932, cabe esperar veinticuatro para que empiece la confrontación. En 1954, Picasso abre un cuaderno en la tapa del que escribe: "PRIMEROS dibujos/del desayuno sobre la hierba/1954". El artista realiza cuatro dibujos en él, en torno al Almuerzo, tres están fechados del 26 de junio de 1954. El último lleva la fecha del 29.

El primer dibujo capta la totalidad del Almuerzo. Todo está en él, el paisaje, el bodegón y, por supuesto, los cuatro personajes: la bañista, el hombre de la izquierda con el brazo extendido (el cuñado de Manet, Ferdinand Leenhoff), la mujer desnuda (Victorine Meurent, el modelo predilecto del pintor) y el segundo hombre sentado detrás de ella (uno de los hermanos de Manet, Eugène o Gustave).
En el segundo estudio fechado del 26 de junio, Picasso se concentra en la posición de los cuatro personajes. Para el tercero, enfoca los rostros de Victorine y de Ferdinand.
Por fin, el estudio del 29 de junio opera un regreso fiel, naturalista e incluso afectuoso, sobre los cuatro protagonistas.

Picasso se ampara de la obra de Manet, de su implementación, de sus actores, de su relación que ya ha hecho evolucionar. Copia e interpreta en mismo tiempo, alejándose instantáneamente de la misma manera que trabajó sobre Delacroix y sus Mujeres de Argel en 1954 o sobre Velázquez y sus Meninas en 1957. A partir de este inicio, modifica la composición, toma las riendas, un poco como lo había hecho el propio Manet con ambas obras que le inspiraron. La cuestión de la copia y de la reutilización está de actualidad, tanto para Picasso, como para Manet. Hasta agosto de 1959, en varias ocasiones, Picasso explora de nuevo el cuadro de Manet. Ningún dolor en torno a estas diversas composiciones: alegría, diversión, ironía, a veces fanfarronería. El pintor todavía necesita tiempo para dominar "la ansiedad" de Manet.

1960: tema

En el transcurso del mes de agosto de 1959, Picasso reanuda con El Almuerzo sobre la hierba, en torno al que ejecuta seis dibujos.
El 27 de febrero de 1960, entrega su primera versión pintada del El Almuerzo. El paisaje se esclarece, la bañista del fondo se inmiscuye entre ambos hombres. Victorine Meurent se hincha como un globo. Su vecino disminuye.
Dos días y dos cuadros más tarde, el paisaje se reduce a la cumbre de una leve colina donde están plantados dos árboles. Ferdinand, el "Parlanchín", como lo bautiza Douglas Cooper (Picasso. Los Desayunos, 1962), sigue perorando ante una Victorine que ha perdido sus curvas. Su vecino fuma ahora la pipa.

Pablo Picasso-Le déjeuner sur l'herbe d'après Manet, 3 mars-20 août 1960
Pablo Picasso
Le déjeuner sur l'herbe d'après Manet, 3 mars-20 août 1960, 1960
Paris, musée Picasso
© Succession picasso 2008 - RMN-Grand Palais (Musée Picasso) / Jean-Gilles Berizzi

Al comienzo de marzo, Picasso emprende dos composiciones radicalmente diferentes. La primera introduce el color, mientras que el segundo lienzo reanuda con el estilo "compartimentado" desarrollado por el artista al final de la guerra. El cuadro es severo, verde y negro. Los personajes se aíslan y Picasso clausura esta primera salva sobre una composición totalmente reestructurada, como si tras haber desmenuzado la obra durante varias semanas, le hubiese devuelto una nueva ordenación más sólida.

Picasso se replantea la ubicación de cada uno de los protagonistas. Victorine y el "Parlanchín" son los pilares de la obra. Ambos otros, más anecdóticos, cambian de papel. Están descartados o se imponen, según las versiones. La Victorine de Picasso ya no es la bañista indecente de Manet. Ya no mira al espectador, sino que dialoga silenciosamente con el personaje que le hace de frente. Se introduce una nueva escena que se aparenta con el tema central de los últimos años de la obra de Picasso: el diálogo entre el pintor y el modelo, el pintor y la pintura.

1961: el desnudo<br>

1961: el desnudo

Pablo Picasso-Le déjeuner sur l'herbe d'après Manet, 13 juillet 1961
Pablo Picasso
Le déjeuner sur l'herbe d'après Manet, 13 juillet 1961, 1961
Paris, musée Picasso
© Succession picasso 2008 - RMN-Grand Palais (Musée Picasso) / Jean-Gilles Berizzi

Picasso retoma Manet en 1961. Por oposición con el último cuadro de la primera serie, parece divertirse mucho con ambas versiones fechadas del 19 de abril. Victorine vuelve a ser un globo, mientras que la bañista del fondo parece remojarse en una piscina hinchable y que el "Parlanchín", vestido totalmente de rojo, parece un Papa Noel o un enano de jardín.

En junio, Picasso se pone serio. Cada cual recupera su papel en la variación fechada del 17. A comienzos de julio, graba varias planchas con un "Parlanchín" debidamente vestido. Pero luego, Picasso revoluciona todo este mundillo desnudándoles a todos. Picasso proporciona de este modo una respuesta a la rareza del cuadro de Manet, aquella del enfrentamiento entre la mujer desnuda y hombres vestidos. Parece también haber observado a Cézanne que miraba a Manet. Tras interpretar el cuadro de Manet, Cézanne en sus largas investigaciones había mezclado bañistas, hombres y mujeres, desnudos. El segundo hombre, que Picasso tumba en la hierba, con un libro en la mano, es verdaderamente cezaniano. El paréntesis naturista y cezaniano se cierra el 16 de julio de 1961 con un cuadro en el que Victorine, desmesuradamente alargada, gigante, se gira hacia el gran "Parlanchín" con un aspecto de mantis religiosa.

Pablo Picasso-Le déjeuner sur l'herbe d'après Manet, 27 juillet 1961
Pablo Picasso
Le déjeuner sur l'herbe d'après Manet, 27 juillet 1961, 1961
Paris, musée Picasso
© Succession picasso 2008 - RMN-Grand Palais (Musée Picasso) / Jean-Gilles Berizzi

El 27 de julio, Picasso transforma de nuevo El Almuerzo. Esta vez, elimina el vecino de Victorine y todos los accesorios. El "Parlanchín" pierde su cabello, manifiestamente envejecido y evoca irresistiblemente al propio pintor. Picasso entra en el cuadro para dialogar directamente con una Victorine que podría parecerse a su mujer Jacqueline.
Nunca Picasso ha llevado tan lejos a Manet para substituirle. Retoca cinco veces esta nueva distribución. A veces Victorine-Jacqueline es muy pequeñita, sometida al docto gesto del "Parlanchín". A veces es igual aplasta por su magnitud al "Parlanchín" transformado en marioneta, mientras que la bañista del fondo se remoja en una bañera. Ha vuelto la ironía.

1962: el aire libre

Pablo Picasso-Le déjeuner sur l'herbe : femme assise, 26 août 1962
Pablo Picasso
Le déjeuner sur l'herbe : femme assise, 26 août 1962, 1962
Paris, musée Picasso
© Succession Picasso 2008 - RMN-Grand Palais / Béatrice Hatala

Varias obras, grabados, dibujos e incluso placas de cerámica, demuestran la persistencia del tema del Almuerzo sobre la hierba en 1962. Un aspecto de la obra sigue además por tratar, el del aire libre.

Por muy poco que estuviese preocupado por el paisaje, Picasso no ha perdido de vista que en lugar de aire libre total, visto por Zola en el cuadro de Manet, éste último no había pintado más que un decorado de teatro. Y, como si Picasso hubiese querido ir hasta el final de las intenciones abortadas de Manet, reanuda con los personajes en la verdadera naturaleza. Entre el 26 y el 31 de agosto de 1962, Picasso realiza una serie de maquetas de los personajes del Desayuno.

Los cartones están dibujados, plegados y Picasso puede colocar, desplazar a cada figura. El Almuerzo un juego de intercambios, una "partida cuadra –orgía a cuatro" bonachona y alegre. Se fotografían las maquetas según un orden que se aproxima al de Manet. Picasso coloca junto a ellos una postal del cuadro de Manet, para recordar el origen de su composición. Para insistir en el aire libre, dibuja al lápiz los árboles que rodearán a los bañistas de hormigón. Aquellos que Carl Nesjar realizará a partir de estas maquetas y que se colocarán, en 1966, en el parque del Moderna Museet en Estocolmo.

1970: el epílogo

1970: el epílogo

Pablo Picasso-Le déjeuner sur l'herbe d'après Manet, 17 juin 1962
Pablo Picasso
Le déjeuner sur l'herbe d'après Manet, 17 juin 1962, 1962
Paris, musée Picasso
© Succession Picasso 2008 - RMN-Grand Palais / DR

El final del encuentro Picasso-Manet se sitúa tal vez en un grabado titulado Pintor cojo en su taller pintando el "Almuerzo sobre la hierba" con fecha del 5 de abril de 1970. Picasso tiene ochenta y nueve años. Su pintor no es mayor, pero está discapacitado. Sigue pareciéndose al "Parlanchín" de los cuadros de 1961 pero se ha proyectado fuera del lienzo. En su izquierda, una mujer (Jacqueline) se mantiene alineada a lo largo del cuadro. Ambos miran la composición. Victorine Meurent se abandona en los brazos de su vecino (vestido). El "Parlanchín" (vestido), desengañado, observa una modelo posando desnuda que Manet no había imaginado.
La bañista del fondo se ha alejado. El "Parlanchín" ya no domina la situación, el pintor tampoco. Los personajes y la pintura han tomado el poder. Última bronca que Picasso impone a Manet. Y mediante Manet, a Giorgione, a Rafael y a Marcantonio Raimondi y a Cézanne. De hecho a toda la pintura.
Manet fue el primero en operar la ruptura con la tradición, en mismo tiempo que realizaba un regreso a los museos y a sus maestros. Picasso sabe que precisamente es entre esta mujer desnuda, que encarna la tradición, y el hombre con traje moderno, el pintor, todos los pintores, que se entabla el diálogo con la pintura. He aquí tal vez que residen los "dolores" que Picasso entreveía en 1932.