Musée d'Orsay: Arquitectura y Artes Gráficas

Arquitectura y Artes Gráficas

Villas del campo

Salas 17 y 21 hasta el fin de enero 2019

dibujo
Marcel GuilleminaultUna casa en el campo, plano y alzado.© RMN-Grand Palais (musée d'Orsay) / Franck Raux © Droits réservés
La villa, originariamente lugar agrario, está asociada con un buen vivir que favorece el espacio, las vistas de la naturaleza y la funcionalidad para recibir. En el siglo XIX, especialmente en París, el desarrollo de las fábricas, del ferrocarril y la concentración de la población provocaron un deseo de contacto con el exterior. La multiplicación de las viviendas individuales también se explica por la desaparición progresiva de las grandes propiedades, dejando así terrenos edificables. Los arquitectos tendrán entre sus atribuciones la de idear la vivienda de una familia, desde la de la clase obrera hasta la de la gran burguesía pasando por las de los empleados y los comerciantes. Viollet-le-Duc teoriza el tema redactando una obra didáctica, Historia de una casa publicada en 1873. La villa también evoca lugares de veraneo (el mar, las orillas de un río, un bosque). La demanda de proximidad con la ciudad es tal que los arquitectos reutilizarán los códigos estilísticos desarrollados en las regiones en beneficio de las construcciones cerca de la periferia. Es el surgimiento de la villa suburbana o “Villa del campo” según Viollet-le-Duc.

Jules RischmannProyecto de villa a orillas del Sena© RMN-Grand Palais (Musée d'Orsay) / Hervé Lewandowski
Mientras que la villa se convierte en la expresión de un deseo de vegetación por parte de una población diversificada, en los medios acomodados también se posiciona como el intermedio entre el palacete urbano y la casa de campo. La referencia al castillo sigue siendo una constante a través del uso de la torre o la torrecilla que poco a poco se transforma en un mirador en las villas modernistas. La relación con el jardín también es importante. Suscita el desarrollo de galerías acristaladas y marquesinas, que se refieren explícitamente a los jardines de invierno o a los invernaderos de los parques. Estos rasgos estilísticos, múltiples y mixtos, no deben hacer olvidar la influencia inglesa de los cottages, un modelo histórico. Más tarde, el período comprendido entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial favoreció la construcción de grandes villas asociadas a lugares mundanos, como el campo de golf o relacionadas con el arte, como un taller o un lugar de exposición Al extrapolar el tema de la construcción individual en un entorno natural, la villa también puede ser el significante de una escapada personal en un recorrido de vida, como lo tradujo François Garas con “Ma petite maison” (Mi casita).

Para ver la selección que se exhiben actualmente, haga clic aquí.

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