Musée d'Orsay: Auguste Renoir y Richard Guino Venus Victrix

Auguste Renoir y Richard Guino
Venus Victrix

Venus Victrix, dit aussi Vénus victorieuse
Pierre Auguste Renoir (1841-1919) et Richard Guino (1890-1973)
Venus Victrix, dit aussi Vénus victorieuse
1914-1916
Plâtre patiné, gomme-laqué
H. 184 ; L. 114 ; P. 76 cm
© ADAGP - Musée d'Orsay, dist. RMN-Grand Palais / Patrice Schmidt


Venus Victrix, dit aussi Vénus victorieuse
Venus Victrix, dit aussi Vénus victorieuse

Venus Victrix, llamado también Venus victoriosa


Entre 1913 y 1918, Renoir, envejecido y con las manos deformadas por la artritis, se deja persuadir por su marchand Ambroise Vollard para que "aconseje a un joven escultor talentoso para que ejecute algunas obras inspiradas en [sus] pinturas". La elección será Richard Guino, un artista catalán de 23 años establecido en París.
Por razones comerciales obvias, Vollard buscará luego restar importancia al papel de Guino. Sin embargo, una sentencia dictada en 1971 lo reconoce como coautor de ciertas obras puesto que, más allá de una mera actividad de practicante, trabajaba con regularidad de forma independiente.

Pero para la primera creación nacida de esta colaboración, el modelo pequeño de la Venus Victrix , es probable que Guino haya trabajado bajo la atenta supervisión del maestro, quien incluso retocó la cabeza del boceto preparatorio.
El tema está inspirado en la obra El Juicio de Paris, cuya segunda versión Renoir acababa de terminar (Museo de Arte de Hiroshima). Sin embargo, la escultura de Renoir-Guino no es una mera transposición: en la obra esculpida, la diosa ya sostiene en una mano la manzana que Paris le ha otorgado, y en la otra se observa una túnica ausente en el cuadro.
Además, la transcripción tridimensional impone modificaciones a partir de la versión pequeña. Renoir hace "aumentar el volumen del vientre y las caderas, y levantar los senos, obteniendo así una pequeña mujer robusta, masiva, voluminosa, una pequeña mujer-animal con un tronco particularmente largo" (Paul Haesaerts).

Para la versión grande, Renoir indica mediante dibujos nuevas modificaciones al escultor, en particular aquellas relativas a las proporciones, la expresión del rostro y el movimiento de la túnica.
Al monumentalizar la escultura, Renoir es consciente de rivalizar con las grandes Venus del arte grecorromano. Pero a pesar de que estos modelos le sirven como patrón para esta obra emblemática del "regreso al orden" clásico que caracteriza al arte de Renoir al final de su vida, no por ello no adopta la perfección anatómica del arte antiguo.

La inspiración también proviene de los artistas de su época: por su postura calma y arraigada, y el tratamiento generoso de los volúmenes, la Venus Victrix manifiesta una evidente relación con Pomona (1910) o El Verano (1911) de Maillol.




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