Musée d'Orsay: Pierre Lehoux San Lorenzo, mártir

Pierre Lehoux
San Lorenzo, mártir

San Lorenzo, mártir
Pierre Lehoux (1844-1896)
San Lorenzo, mártir
1874
Huile sur toile
H. 429 ; L. 3,11 cm
© Musée d'Orsay, dist. RMN-Grand Palais / Patrice Schmidt

San Lorenzo, mártir


De entrada, Pierre Lehoux tuvo la ambición de la gran pintura. La pintura de historia – y singularmente de historia religiosa – requiere de este modo, muy lógicamente, su pincel.
David y Goliat, El martirio de San Esteban, San Martín llevado al cielo por dos ángeles forman parte de las obras que establecieron su fama.

La atención dedicada a las poderosas musculaturas hace referencia a Miguel Ángel, mientras que las acertadas escenografías se apoyan en líneas de fuerza en diagonal, tributo al arte barroco.
Como Joseph Blanc, impulsa una dimensión extraña a sus cuadros por el uso de colores estridentes, dotados de un cierto manierismo.
Todas estas calidades se encuentran en este San Lorenzo, mártir.

En el siglo III d. C., el diácono Lorenzo de Roma fue condenado a morir quemado en una parrilla por haber distribuido a los pobres las riquezas de la Iglesia, codiciadas por el Emperador Valeriano.
Durante el suplicio, un ángel le ofreció al santo una rama de palmera, símbolo del martirio.

Gracias a esta ambiciosa y virtuosa obra, Lehoux ganó el primer "Premio del Salón", otorgado en 1874. Este nuevo premio pretendía reavivar el interés por la pintura histórica entre los jóvenes artistas, que practicaban cada vez menos el género, prefiriendo temas modernos y paisajes.

Sin embargo, el lienzo tuvo dificultades para ser entendido; los excesos fueron motivo de quejas: "las poses contraídas", "un amontonamiento confuso de escorzos [...], un batiburrillo chillón de las piernas, brazos, torsos y cabezas que se contornean reforzados por músculos, sin armonía y sin dignidad".
Aunque todavía era joven, su cuadro fue comprado por el museo del Luxemburgo.




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