Musée d'Orsay: Restauración del San Lorenzo, mártir de Lehoux

Restauración del San Lorenzo, mártir de Lehoux

En 2017, el museo de Orsay continúa sus campañas de restauración en el seno de sus colecciones; privilegia obras que no habían encontrado su espacio en las salas, cuando se inauguró en 1986.
Estas restauraciones se realizan en el marco de su política de conservación preventiva de las obras, una de las misiones fundamentales del museo.

La operación pone de relieve pinturas procedentes de las corrientes academicista y simbolista, mientras que las restauraciones se realizan in situ en los espacios de exposición.
Los visitantes pueden de este modo seguir los trabajos de los restauradores de arte bajo la dirección de los conservadores del museo y de los expertos del Centre de recherche et de restauration des musées de France (C2RMF). El proceso de restauración asocia técnica artística e innovación tecnológica.

Pierre Lehoux, "San Lorenzo, mártir" (1874)


Pierre LehouxSan Lorenzo, mártir© Musée d'Orsay, dist. RMN-Grand Palais / Patrice Schmidt
De entrada, Pierre Lehoux tuvo la ambición de la gran pintura. La pintura de historia – y singularmente de historia religiosa – requiere de este modo, muy lógicamente, su pincel.
David y Goliat, El martirio de San Esteban, San Martín llevado al cielo por dos ángeles forman parte de las obras que establecieron su fama.

La atención dedicada a las poderosas musculaturas hace referencia a Miguel Ángel, mientras que las acertadas escenografías se apoyan en líneas de fuerza en diagonal, tributo al arte barroco.
Como Joseph Blanc, impulsa una dimensión extraña a sus cuadros por el uso de colores estridentes, dotados de un cierto manierismo.
Todas estas calidades se encuentran en este San Lorenzo, mártir que recibió, en 1874, el primer "premio del Salón" recién creado.

Sin embargo, el lienzo tuvo dificultades para ser entendido; los excesos fueron motivo de quejas: "las poses contraídas", "un amontonamiento confuso de escorzos [...], un batiburrillo chillón de las piernas, brazos, torsos y cabezas que se contornean reforzados por músculos, sin armonía y sin dignidad".
Aunque todavía era joven, su cuadro fue comprado por el museo del Luxemburgo.

 

 

Diagnóstico

La restauración de una obra comienza con un estudio de diagnóstico. Esto se hace para identificar los materiales constituyentes, analizar la técnica del artista y establecer un informe detallado del estado de la obra.
Para este fin se utilizan métodos de análisis no invasivos: fotografías HD, exámenes de fluorescencia UV y reflectografía infrarroja. Estos análisis son complementarios pues permiten observar varias capas de la superficie pintada, hasta las capas preparatorias.

La fluorescencia UV analiza las capas superficiales, como el barniz. Este examen permite determinar la naturaleza, el tipo de aplicación y las diversas restauraciones anteriores. La reflectografía infrarroja permite la observación de las capas subyacentes y resaltar los dibujos preparatorios a base de carbono.

Se establece así una historia material de la obra, desde el establecimiento de la composición hasta la evolución de las alteraciones registradas.
A continuación, se realizan pruebas de limpieza para desarrollar un protocolo de intervención adaptado a los problemas específicos encontrados.

Limpieza

El estudio de diagnóstico pudo determinar que el barniz en la superficie no era original. Esta espesa capa poseía una coloración amarillenta, inherente al envejecimiento de la resina utilizada, que alteraba el equilibrio de la paleta utilizada por el pintor.

La operación de limpieza permitió retirar el barniz de la superficie original. Para llevar a cabo esta operación respetando los materiales utilizados por el artista, ciertos factores de degradación tuvieron que ser tomados en cuenta.
Antes de ser tratada por el Museo de Orsay, la pintura fue encontrada enrollada y había estado expuesta prolongadamente a la humedad. Estas condiciones causaron vacíos (carencias) de la capa pictórica y la decoloración a nivel del barniz.

Para evitar un mayor debilitamiento de la pintura original, se utilizaron métodos indirectos, empleando compresas y geles de disolventes que permitieron eliminar el barniz, limitando la acción mecánica de "fricción" en la capa pictórica.

Soporte

El almacenamiento del lienzo libre (sin marco) y su enrollado causaron deformaciones. Por ello, el objetivo de la intervención a nivel del soporte se concentró en garantizar la preservación de la obra para su futura exposición mediante la eliminación, en la medida de lo posible, de estos factores, así como en extender la obra en un nuevo bastidor.

Para esto, se aplicaron bandas de tensión a lo largo de los bordes, con el fin de reforzarlos y permitir la operación de remontado. Posteriormente, realizamos un panelado "a ciegas", una operación que consiste en tensar en el bastidor un lienzo antes del lienzo original. Este paso permite, en las obras de gran formato, facilitar el tensado del lienzo original, que en este caso se realizó sobre un marco flotante de madera y aluminio.

Finalmente, se colocó una protección posterior en el reverso a fin de limitar el empolvoramiento, las variaciones en la humedad relativa y las vibraciones sufridas por la obra, tres factores importantes de degradación para la pintura.

Colmado / Reintegración / Barnizado

La restauración de Saint Laurent, martyr [San Lorenzo, mártir] concluyó con el tratamiento estético de la capa pictórica con las siguientes intervenciones: el primer barnizado de la obra, el colmado de los vacíos, la reintegración coloreada de estos y luego el barnizado final.

Se aplicó un barniz con pincel sobre toda la superficie para proteger la capa de pintura y saturar los colores de manera uniforme. Luego los vacíos fueron colmados y trabajados para recrear la apariencia de la superficie original circundante.

Sobre estas masillas se llevó a cabo la reintegración coloreada, intervención que busca restaurar una armonía visual donde la pintura fue alterada irreversiblemente. Para esto, el tono de la capa original se reproduce lo más fielmente posible mediante una mezcla de colores. Luego, el matiz creado se aplica a la masilla, para completar la forma faltante. Finalmente, un barnizado por pulverización final permite homogeneizar el brillo general y definir el nivel deseado (más o menos satinado, mate, etc.).

Los materiales utilizados para estas tres intervenciones están diseñados específicamente para la conservación-restauración. Respetan tres grandes principios que son la reversibilidad, la compatibilidad y la estabilidad de los materiales utilizados.
De hecho, se trata de materiales diferentes a los utilizados por el artista y pueden eliminarse sin dañar la pintura original.

Esta iniciativa se beneficia del apoyo del Crédit Agricole Ile de France Mecenazgo, Gran Mecenas del museo de Orsay.

Recinto acristalado realizado con el generoso apoyo de:

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