Musée d'Orsay: El museo en movimiento

El museo en movimiento

Las salas de un gran museo viven al compás de los movimientos de las obras. Nuevas muestras, adquisiciones recientes, devoluciones de préstamos, restauraciones, asociaciones inéditas, depósitos... por pequeños toques, o con motivo de transformaciones más importantes, la presentación de las colecciones evoluciona constantemente. En esta página, consulte regularmente las principales informaciones relativas a los cambios en las galerías del museo de Orsay, las novedades por descubrir...

Reapertura de las salas postimpresionistas del museo de Orsay

Sala de Redon© Musée d'Orsay / Sophie Crépy
A partir del 10 de septiembre de 2019, el Museo de Orsay invita al público a redescubrir su excepcional colección de obras posimpresionistas (Emile Bernard, Paul Sérusier, Vincent Van Gogh, Paul Gauguin y Odilon Redon, entre otros).
En el quinto piso del museo, nueve salas han sido completamente renovadas. El recorrido de la visita, que propone pinturas, esculturas y objetos, pero que también incluye al cine, ha sido rediseñado para presentar, en una continuidad de la galería impresionista, la extraordinaria riqueza de la escena artística parisina desde la década de 1880 hasta finales del siglo XIX



Sala de la escuela de Pont-Aven© Musée d'Orsay / Sophie Crépy
La galería Françoise Cachin y las nuevas salas
Las obras posimpresionistas, que figuran entre las obras más valiosas de la colección, son puestas en valor gracias a un recorrido de visita más accesible y un contexto multidisciplinar. Esta renovación hace más cómoda la visita, pero también refuerza la relación entre el edificio, su ubicación en el corazón de París y las colecciones que alberga.
Ahora los visitantes pueden disfrutar de vistas panorámicas de Montmartre y la Ópera Garnier, lugares donde vivieron y trabajaron algunos de los artistas expuestos. La renovación de estas salas forma parte de un proyecto que promueve la continuidad con la galería impresionista, que fue renovada en noviembre de 2018, y que permite un recorrido de visita más coherente y respetuoso de la cronología artística. Esta refacción permite descubrir las diferentes facetas de la evolución de las vanguardias en Francia, desde el nacimiento del impresionismo a fines de la década de 1860 hasta el posimpresionismo de la década de 1890.

La galería, que presenta obras entre las cuales se destacan las de Van Gogh y Gauguin, lleva el nombre de "Galería Françoise Cachin", en homenaje a la gran historiadora del arte y directora del Museo de Orsay (1986-1994).

Sala de Van Gogh© Musée d'Orsay / Eric Jouvenaux
El periodo, los artistas, las obras
La década de 1890 se distingue por su efervescencia artística e intelectual. Gracias al impresionismo en la década de 1870, París se impone como la capital de un arte independiente.
Al mismo tiempo, en continuidad y en ruptura con este movimiento, surge a fines de la década de 1880 el denominado "posimpresionismo". Vincent Van Gogh llega a París en 1886. Explora rápidamente las posibilidades expresivas del color.
Gauguin y una nueva generación de pintores (Emile Bernard, Paul Sérusier, Meijer de Haan) afirman al mismo tiempo la fuerza del movimiento, alcanzando una simplificación radical de las formas.
Odilon Redon, figura tutelar del simbolismo, ubica al sueño y a la sugestión en el corazón de su arte.

Esta nueva presentación ofrece a los visitantes muchas sorpresas y descubrimientos, destacando las adquisiciones y restauraciones recientes (Bretonnes dans la prairie [Bretonas en la pradera] de Emile Bernard, una adquisición excepcional en la primavera de 2019 gracias al patrocinio de Axa, el Vase porte-bouquet [Jarrón para flores] de Paul Gauguin, presentado por primera vez al público), el Nature morte au lilas [Bodegón con lilas] adquirido en 2016, del holandés Meijer de Haan, "el maestro oculto" que trabajó junto a Gauguin en Bretaña, o los Tétraèdes [Tetraedros] de Paul Sérusier, una rara composición en la obra del pintor, adquirida en 2018. Finalmente, una restauración excepcional, completada para esta reapertura, devolvió al Cheval blanc [Caballo blanco] de Paul Gauguin todo el brillo de sus colores originales.
Estos artistas expresan el deseo común de liberar las prácticas artísticas y abolir la jerarquía entre las artes. En estas nuevas salas, las obras de Paul Gauguin se presentan en diálogo con sus cerámicas y esculturas.

Sala de los zinc del cabaret del Gato Negro© Musée d'Orsay / Sophie Crépy
Reflejando los artistas y temas reproducidos a lo largo de la visita, una sala está dedicada, por rotación, a la fotografía y a las obras sobre papel de la colección (pasteles y dibujos, incluyendo obras de arquitectos o decoradores). Con motivo de esta reapertura, una selección de dibujos en torno a las Exposiciones Universales, especialmente la de 1889, dan fe de la importancia del color en la arquitectura de la época.

Finalmente, las artes escénicas se representan con una selección de siluetas de zinc que se proyectaban en el Cabaret du Chat noir, donde se reunían creadores de los más diversos ámbitos. Una sección final dedicada a los inicios del cine, y a la forma en que éste se representa tempranamente, con proyecciones de extractos de películas de James Williamson (A Big Swallow, 1901) y de Alice Guy (El Gallo amaestrado de Cook y Rilly, 1905), entre otros, cierra la evocación de este dinámico fin de siglo.

 

préstamo excepcional: Renoir, "Palco en el teatro"

Pierre Auguste RenoirPalco en el teatro© Musée d'Orsay / Sophie Crépy
A cambio de préstamos importantes de obras de nuestras colecciones a la exposición "Renoir : The Body, The Senses" (Clark Art Institute, 8 de junio - 22 de septiembre), el Musée d’Orsay tiene el placer de recibir temporalmente esta obra maestra del Clark Art Institute (Williamstown, Massachussetts).
El Clark Art Institute, a la vez museo de arte y centro de investigación en historia del arte, fue fundado en 1950 por una pareja de importantes coleccionistas de arte impresionista, el estadounidense Sterling Clark (1877-1956) y su esposa de origen francés Francine Clary (1876-1960). Después de la Fondation Barnes y el Musée d’Orsay, se trata de la mayor colección de obras de Renoir del mundo.

Palco en el teatro
Los impresionistas a menudo tomaban como tema el espacio de la sala de espectáculos. La mirada no se dirige hacia el escenario, sino hacia las gradas o los palcos, los espectadores que se observan y se muestran. A diferencia de Eva Gonzalès (Un palco en el Théâtre des Italiens), Renoir nos incluye en el espacio del palco, creando una sensación de cercanía con los modelos.

La ausencia de figura masculina y la presencia del ramo sugieren un intercambio galante. El tema permite a Renoir dar rienda suelta a su talento como colorista y al virtuosismo de su pincel en el tratamiento de las telas y la carne.
Mientras que en el siglo XXI la ropa de día oculta la piel de las mujeres, los vestidos de noche permiten escotes, brazos y hombros descubiertos.

Originalmente, Renoir pintó a un hombre en la parte superior derecha del cuadro, probablemente Edmond Turquet, Subsecretario de Estado de Bellas Artes y patrocinador de la obra. Al no encontrarlo a su gusto, lo rechazó. Renoir borró su silueta, añadió la de la niña de la derecha y transformó lo que era un retrato mundano en una escena de la vida moderna.

Obra expuesta sala 31, galería impresionista, hasta enero de 2020.

Desplazamiento de obras de gran formato de Courbet

Lunes 11 de junio de 2018. El taller del pintor y Un entierro en Ornans de Gustave Courbet, dos de las obras de mayor formato dentro de las colecciones del museo de Orsay, han sido desplazadas a su nueva ubicación en la sala 7. Ahora se encuentran frente a Romanos de la decadencia de Thomas Couture, obra recientemente restaurada y expuesta en la nave.
Este desplazamiento marca el comienzo de una nueva distribución general de las colecciones, que se llevará a cabo durante los próximos meses.

"L'atelier du peintre" y "Un enterrement à Ornans" de Courbet© Musée d'Orsay / Sophie Boegly-Crépy

Cuatro paneles inacabados de Puvis de Chavannes

Pierre Puvis de ChavannesPaneles destinados a la decoración del Panteón© Musée d'Orsay / Sophie Crépy
Recientemente restauradas, cuatro obras inacabadas de Pierre Puvis de Chavannes, en su origen destinadas a la decoración del Panteón de París, se exponen de ahora en adelante en la sala 59.

A partir de la década de 1860, Pierre Puvis de Chavannes crea varias decoraciones murales que le proporcionarán una fama internacional. Entre estas realizaciones se encuentran conjuntos para el Panteón cuyo tema común es la vida de santa Genoveva.
Antes de convertirse en un Panteón dedicado a todas las glorias de Francia, el monumento fue en efecto la iglesia de Santa Genoveva, y esta primera asignación, que asocia la iglesia, voluntad de Luis XV, con la patrona de París, proporciona el tono de parte del ciclo pictórico que la III República encarga a muchos artistas, para ornar el templo destinado a alojar la memoria de sus héroes.

Puvis de Chavannes entrega en primer lugar, en 1878, dos decoraciones dedicadas a la Infancia de santa Genoveva y al Encuentro de santa Genoveva con san Germán. Para un nuevo encargo, recibido en 1893, pinta tres paneles sobre el tema de santa Genoveva suministrando París sitiado, que iban a ser realzados por un friso. Pero su muerte, en 1898, interrumpió este trabajo.

Pierre Puvis de ChavannesFrise destinée à la décoration du Panthéon© Musée d'Orsay / Sophie Crépy
El artista dejó los cartones preparatorios de este friso que representaban a santos, inacabados. Su estado permite comprender su proceso de trabajo: cuadriculación, dibujo con carboncillo y sepia, y posteriormente coloración con aguada y pintura.
La ejecución final de esta parte de la decoración fue confiada al final al pintor Victor Koos, antiguo asistente de Puvis que se encargará, a comienzos de la década de 1920, de traducir el dibujo de su maestro en los muros del Panteón.

Préstamo de la Fondation Napoleon al museo de Orsay

Eugène GuillaumeNapoleón I, legislador© Musée d'Orsay / Sophie Crépy
Desde comienzos del año 2018, la nave del musée d’Orsay alberga un importante préstamo de la Fondation Napoleon: el estudio en yeso de Napoleón I, legislador, del escultor Eugène Guillaume (1822-1905).

En 1860, el príncipe Napoleón (1822-1891), hijo de Jerónimo Bonaparte, inaugura en la avenida Montaigne una casa de inspiración antigua, conocida como la "casa pompeyana". En el atrio figura una prominente representación en tamaño real del Emperador en toga sosteniendo el Código civil, laureado y con un águila a sus pies.

Gustave BoulangerEnsayo del «Intérprete de flauta» y de la «Mujer de Diomedes» en casa del príncipe Napoleón© RMN-Grand Palais (Musée d’Orsay) / Adrien Didierjean
La encontramos en un cuadro de Gustave Boulanger conservado en el musée d’Orsay llamado Ensayo del "Intérprete de flauta" y de la "Mujer de Diomedes" en casa del príncipe Napoleón (1861).
Este préstamo es el yeso original, un estudio que había permanecido en el taller de Guillaume y que luego había sido heredado por sus descendientes, hasta su donación en 2003 a la Fundación Napoleón.
La versión de mármol, que sufrió grandes daños durante el incendio del palacio de las Tullerías en 1871, está conservada actualmente en el Museo Napoleón de Arenenberg (Suiza).

Haga clic aquí para obtener más información consultando el sitio de la Fundación Napoleón.

Hacia arriba

La donación Zeïneb y Jean-Pierre Marcie-Rivière

Edouard VuillardMujer joven© Musée d'Orsay, Dist. RMN-Grand Palais / Patrice Schmidt
En 2016, El museo de Orsay presentó por primera vez en sus salas la totalidad de la donación de Zeineb y Jean-Pierre Marcie-Rivière, consentida en el año 2010 y cuyo usufructo quedó habilitado luego del fallecimiento de Jean-Pierre Marcie-Rivière el 6 de enero de 2016.
Esta liberalidad constituye un evento mayor en la historia de las colecciones públicas francesas.

La donación incluye 25 cuadros y 94 dibujos de Bonnard; 24 cuadros, 3 pasteles y 2 dibujos de Vuillard. Iniciada en la década de1960 por André Levy-Despas, el primer marido de Zeineb Kebaïli, la colección fue continuada durante más de cuarenta años por Zeineb y Jean-Pierre Marcie-Rivière.
Expresa una preferencia por los temas íntimos y las composiciones misteriosas, que a veces rozan el hermetismo o la caricatura. Veladas musicales, retratos realizados en el momento, interiores con personajes y escenas urbanas dan prueba de las estrechas relaciones entre Bonnard y Vuillard en la época de los Nabis.
Cuadros de la madurez de ambos artistas completan este conjunto de obras creadas en la década de 1890.

Los cuadros de la donación se presentan actualmente en la Sala 9, Nivel 0.
Más información

 

Artes decorativas Segundo Imperio

Artes decorativas Segundo Imperio© Musée d'Orsay / Sophie Crépy
Segundo Imperio artes decorativas se pueden ver en una nueva configuración en las salas 22 y 23 en la planta baja del museo.

En un entorno opulento, muebles, jarrones y otros objetos decorativos dan testimonio del esplendor y la inventiva que caracterizaron este período. Algunas pinturas, retratos que evocan interiores de oro oficiales de la época, completan la muestra.

El punto culminante de la sala es sin duda la majestuosa fuente de agua bendita, regalo de la Compañía de Cristales de Lyon a la Emperatriz Eugenia en la Exposición Universal de 1867, que brilla en una vitrina con varios espejos diseñada específicamente para el museo. El público del museo de Orsay pudo descubrir este objeto monumental durante la exposición Segundo Imperio espectacular. És parte del suntuoso préstamo concedido por el Mobiliario Nacional al Museo de Orsay.

El estilo Segundo Imperio se caracteriza por el eclecticismo de las fuentes artísticas, de las que se inspira, que van de la Antigüedad, el Renacimiento hasta el siglo XVIII. Esta diversidad se muestra en los interiores de la aristocracia y de una burguesía triunfante, enriquecida en el negocio, la industria y la banca. El mobiliario y la decoración interior viven un periodo fasto que refleja el optimismo económico del reino de Napoleón III, que se impone en París, mediante la política de urbanización de la capital, dirigida por Haussmann.

Artes decorativas Segundo Imperio© Musée d'Orsay / Sophie Crépy
Los progresos técnicos y la superioridad de las artes industriales se muestran claramente en las Exposiciones Universales, en las que las naciones rivalizan de ingeniosidad y de lujo. La situación primordial, conservada por Francia, en las artes decorativas, le ofrece una reputación de excelencia. En el marco del Estado, las producciones de la Manufactura de Sèvres siguen siendo uno de los mejores embajadores del país, y proveen con frecuencia regalos diplomáticos, contribuyendo en la legendaria “Fiesta Imperial”.

El museo de Orsay agradece al Mobilier national el deposite excepcional de los vasos en el marco de la apertura de los salas de Artes decorativas Segundo Imperio.

Artes decorativas Segundo Imperio© Musée d'Orsay / Sophie Boegly-Crépy

La pintura en el Salón

Henri GervexSesión del jurado© RMN-Grand Palais (Musée d'Orsay) / DR
Galerie Seine
Creado en 1699, en la segunda mitad del siglo XIX, el Salón es la exposición, a la vez institucional y popular, que permite darse a conocer a los artistas. Una sesión del jurado de pintura de Gervex muestra la importancia del acontecimiento y de la reacción de los miembros del jurado al otorgar premios o de los críticos, al escribir en los periódicos. Las colecciones del museo de Orsay reflejan el gusto oficial, gracias a los numerosos cuadros adquiridos por el Estado, tras el Salón, para el museo del Luxemburgo, dedicado al arte contemporáneo de la época.

Considerado, durante mucho tiempo, como un lugar de promoción del academicismo, el Salón permite en realidad la confrontación de experimentaciones artísticas diversas. Algunos artistas reintroducen temas procedentes de la Antigüedad o de la Biblia, renovando las fórmulas tradicionales mediante el estilo y la composición, como Elie Delaunay, mientras que otros privilegian la literatura o hechos destacados de la historia nacional, igual que Jean-Paul Laurens. Estos cuadros retransmiten de este modo las innovaciones de las vanguardias y anuncian, por su puesta en escena, el cine del próximo siglo.

Hacia arriba

Aumentar la fuente Disminuir la fuente Imprimir

Facebook
TwitterInstagramYouTube