Musée d'Orsay: Vidas y rostros, retratos de artistas del museo de Orsay

Vidas y rostros, retratos de artistas del museo de Orsay

ARCHIVO
2017

dibujo
Edgar DegasRetrato de Edouard Manet© RMN-Grand Palais (Musée d'Orsay) / Michèle Bellot
Junto a las obras maestras de la colección de dibujos del Museo de Orsay, como retratos de Manet realizados por Degas, autorretrato con pipa de Courbet, doble retrato de Pissarro y Gauguin... se exponen por primera vez obras de pintores, escultores y grabadores que merecen ser redescubiertos como dibujantes.

El retrato de artista y a fortiori en el dibujo es un género aparte: mientras que los retratos pintados y esculpidos se destinan a menudo a las exposiciones, y que el retrato fotográfico, por su técnica, es resultado de un dispositivo y una pose, el dibujo es más íntimo debido a su realización y su destino. Aunque la idea de la posteridad está presente en los artistas deseosos de ser parte de una tradición artística e influenciar a su vez la historia del arte, los autorretratos, en el dibujo, son sobre todo soportes y herramientas de auto-conocimiento, conocimiento al cual se llega mediante una cuidadosa observación de su propia mirada, profunda y penetrante, a través del espejo. Modelo fácilmente accesible, el artista se estudia a sí mismo sin sufrir limitaciones materiales: solo o aislado, puede dibujarse sin descanso, intentando capturar su esencia en el momento de la creación.

Los retratos de artistas realizados por otros artistas a menudo se ofrecen al modelo o a su círculo íntimo: antes de integrar las colecciones públicas, la mayoría de las obras presentadas no habían salido del taller o del entorno de los artistas. Dan prueba de una complicidad especial entre el artista y su modelo; connivencia de oficio, de estilo, de estética y de modo de vida. Son pruebas de amistad, de confianza, de intercambios que estimulan el diálogo y la emulación.

El parecido exterior no es tan importante como captar la «esencia» del artista: su mirada, contextura, estilo, temperamento... Más allá de reflejar una apariencia, el retrato también puede ser un manifiesto en el cual el modelo se convierte en el pretexto para afirmar una nueva perspectiva.

Comisario

Leila Jarbouai, curadora de dibujos del Museo de Orsay, asistida por Géraldine Masson, colaboradora científica en el Museo de Orsay

1 abril - 3 julio 2017

Metz, museo de la Cour d'Or


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