Musée d'Orsay: Belleza, moral y voluptuosidad en la Inglaterra de Oscar Wilde

Belleza, moral y voluptuosidad en la Inglaterra de Oscar Wilde

ARCHIVO
2011

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En busca de una nueva belleza, 1860–1870

Thomas ArmstrongEl campo de heno© V&A Images
A mitades del siglo XIX, en Reino Unido, una cacofonía de estilos y de teorías trastorna el mundo del arte y de las artes aplicadas. De esta confusión emerge, sin embargo, un ideal claro y revolucionario: la búsqueda de una nueva belleza. Los artistas asociados a lo que se llamará el Aesthetic Movement pretenden nada menos que la creación de una forma de arte liberada de los preceptos de la Royal Academy, emancipada de las convenciones sociales.

Se promulga el arte por el arte; un arte sin más vocación que la belleza. Los cuadros pintados por los "estetas" no son ni narrativos, ni morales; sus esculturas ofrecen simplemente una delicia visual y táctil, evocadora de los placeres sensuales; su poesía pretende ser "pura".

Edward William GodwinAparador© V&A Images
El mismo espíritu se extiende al grabado, a la encuadernación, la moda o la fotografía y afecta, en particular, todas las formas de las artes decorativas. El objetivo consiste en transformar el mobiliario banal y pretencioso de los interiores de clase media victoriana, introduciendo muebles dignos de la apelación "muebles de arte"; producir cerámicas, tejidos, papeles pintados y demás objetos bastante delicados para merecer su espacio en el seno de la vivienda de los "estetas".

Los primeros círculos "estetas"

En su origen, el Movimiento estuvo formado por dos grupos pequeños, bastante homogéneos, que mantuvieron entre ellos estrechas y complejas relaciones. El grupo de Holland Park, en primer lugar, tiene como centro el Little Holland House, la residencia de la familia Prinsep, que constituye uno de los polos de atracción de la vida artística, literaria e intelectual del Londres victoriano. Alrededor de dos figuras de mayor relevancia del grupo, Frederic Leighton y George Frederic Watts, podemos cruzarnos con otras personalidades reconocidas como Tennyson o Julia Margaret Cameron.

Frederic LeightonPavonia© Christie's Images
El segundo grupo reúne, por lo menos durante un tiempo, bohemios románticos como Dante Gabriel Rossetti y sus discípulos prerrafaelitas, incluidos William Morris y Edward Burne-Jones; figuras rebeldes como James McNeill Whistler, recién llegado de París y nutrido por las ideas francesas sobre la pintura moderna juzgadas como peligrosas; los "olímpicos", pintores de gigantescos temas clásicos, vinculados con el círculo de Leighton y Watts.

Eligiendo modelos que se desmarcan del gusto victoriano en favor de una feminidad discreta, como Lizzie Siddal, musa pelirroja de Rossetti y de los prerrafaelitas, o la orgullosa italiana Nanna Risi, elegida por Leighton, los pintores "estetas" proponen una nueva visión de la belleza femenina, de una sensualidad asumida.

Por fin, escritores y críticos gravitan también en torno a este círculo, como el hermano de Rossetti, William Michael, y el joven Algernon Swinburne. Ambos se esforzarán en describir los principios literarios y artísticos del esteticismo, e intentarán mostrar los vínculos que unen obras aparentemente heteróclitas.

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