Musée d'Orsay: El Bosque de Fontainebleau. Un taller con las dimensiones de la Naturaleza. De Corot a Picasso

El Bosque de Fontainebleau. Un taller con las dimensiones de la Naturaleza. De Corot a Picasso

ARCHIVO
2007

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Eugène Cuvelier
 (1830-1900)
 L'orage (forêt de Fontainebleau) [La tempestad (bosque de Fontainebleau)]
 Hacia 1860
 Revelado en papel albuminado a partir de un negativo papel
 Alt. 20; Anch. 25,2 cm.
 París, museo de Orsay, donación de Jacques Foucart, 1980
Eugène CuvelierLa tempestad (bosque de Fontainebleau)© RMN-Grand Palais (Musée d'Orsay) / René-Gabriel Ojéda
¿Pero porqué tanta popularidad, y durante tanto tiempo? La respuesta a esta pregunta puede resumirse en una frase. El bosque de Fontainebleau resume todos los bosques, "los bosques del sueño y de la vida. Todos". Gracias a la variedad de sus paisajes, pasamos en unos cuantos pasos de un oscuro monte alto, a la claridad deslumbrante de la arena, de las inquietantes gargantas y rocas, al apacible estanque plateado.

No es de sorprender, pues, que haya nutrido la imaginación de tantos artistas, para los que fue la Galia, Alsacia, la Bohemia o también Judea o la Pampa. Este "resumen de todos los lugares posibles" iba a permitir al cinematógrafo naciente, cuya estética participa ampliamente de aquella de la pintura histórica, rodar aquí tanto la Vida y Pasión de Nuestro Señor Jesucristo (Alice Guy, 1906) que Noventa y tres (Albert Capellani y André Antoine, 1920) o también los sueños de La inhumana (Marcel L'Herbier, 1923).

Esta exposición muestra una significante selección de pinturas, dibujos, fotografías y películas, realizados o inspirados por este bosque que resplandece mediante cualquier arte del siglo XIX.

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