Musée d'Orsay: Manet. La naturaleza muerta

Manet. La naturaleza muerta

pintura
Edouard ManetClaveles y clemátide en un florero de cristal© RMN-Grand Palais (Musée d'Orsay) / Hervé Lewandowski
Las naturalezas muertas de Manet, entre tradición y modernidad, evocan un mundo elegante y sensual. Al contrario de Courbet, que anclaba sus temas en una realidad prosaica, o de Cézanne, cuya visión se distanciaba voluntariamente, Manet se inspiraba en los temas más corrientes, a los que dio una presencia carnal. Pese a su simplicidad, sus composiciones están sutilmente elaboradas, ya sea un limón, un espárrago, violetas, peonias... Algunos de sus pequeños cuadros íntimos estaban destinados a un amigo o a una mujer amada. Los últimos ramilletes, flores del jardín recién cortadas y dispuestas en un florero de cristal, son el testimonio de su inmenso apetito de la vida. Por vez primera, se reunieron más de la mitad de los cuadros y de las acuarelas realizadas por el artista sobre este tema.

Comisarios

George Mauner, profesor emérito en la Pennsylvania State University, Henri Loyrette, director del Museo de Orsay e Isabelle Cahn, documentalista del Museo de Orsay.


Exposición presentada igualmente en Baltimore, Walter Art Gallery, del 28 de enero al 22 de abril de 2001

11 octubre 2000 - 7 enero 2001
Musée d'Orsay

Espacio de exposición temporal entrada Quai de Montherlant


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