Musée d'Orsay: Almas salvajes. El simbolismo en los países bálticos

Almas salvajes. El simbolismo en los países bálticos

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Hace cien años que Estonia, Lituania y Letonia han adquirido su independencia, cuando el Imperio ruso vacilaba. No es sin duda una casualidad, si el movimiento simbolista, que se imponía en aquella época en los tres países, se inspiraba en la historia y las tradiciones locales, como para sublimar la identidad balta mediante un arte elocuente y poético, que sigue en mayor parte desconocido..

Introducción
Estonia y Livonia, que englobaba parte de Letonia, estaban situadas en la zona de influencia germánica, desde la Edad Media. El Estado lituano, más estructurado, prefería una complicidad con Polonia.
La caída de la Orden teutónica, en 1561, dejó precisamente la vía libre a Polonia y Suecia, para afirmar su autoridad en la región. Pero, en el siglo XVIII, fue el Imperio ruso que tomó la ascendencia sobre los tres países baltas.

Mientras que la atención del poder zarista, con élites procedentes del extranjero, favorecía un clima de relativa prosperidad entre las poblaciones estonias y letonas, Lituania expresó en seguida una cierta reserva, con respecto a San Petersburgo, que se fue ampliando tras la severa represión del levantamiento de comienzos de la década de 1830.
La censura de los intelectuales y de la Iglesia exacerbó la fidelidad a las antiguas tradiciones, lo que requirió más tiempo en los dos otros países, dónde se intentaba en primer lugar preservar las influencias germánicas históricas.

Cabe esperar mitades del siglo XIX para que se estructure un sentimiento de identidad nacional. Fue además en esta época que se habló por primera vez de Letonia, a imagen y semejanza de los deseos de reconocimiento de Estonia y Livonia.

Carte des pays baltes© Musée d'Orsay / Sophie Crépy

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