Musée d'Orsay: Joris-Karl Huysmans, crítico de arte De Degas a Grünewald, bajo los ojos de Francesco Vezzoli

Joris-Karl Huysmans, crítico de arte De Degas a Grünewald, bajo los ojos de Francesco Vezzoli

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Del culto del arte al arte del culto...

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Félicien RopsMujer con quevedos© RMN-Grand Palais (Musée d'Orsay) / Gérard Blot
La fórmula, tentadora, pero engañosa, opone dos posiciones estéticas que nunca fueron tan rotundas en Huysmans. El escritor naturalista, el adalid irónico del espíritu decadente y el converso tardío al catolicismo, convertido en el ferviente defensor de la espiritualidad en el arte, no son separables.

Degas y Grünewald no encarnan los límites de una lenta regresión, que la obra de la Gracia hubiera contribuido a fijar. El retablo de Issenheim de comienzos del siglo XVI, mediante la reevaluación que propone el escritor a comienzos de un siglo XX tan indecoroso como el anterior, responde a las necesidades de un "naturalismo espiritualista" reivindicado desde el comienzo de la década de 1890.

Igual que la Pequeña bailarina de Degas remite, para él, al Cristo hiperrealista de la catedral de Burgos, la Crucifixión de Grünewald agrega a su realismo la dimensión sobrenatural propia de Redon o de Rops.

cuadro
Odilon RedonCristo en cruz© RMN-Grand Palais (Musée d'Orsay) / Hervé Lewandowski
La originalidad, virtud cardenal de cualquier proceso estético, provoca una promoción del original. ¿Era posible un nuevo arte sacro en la memoria de los Primitivos? Huysmans, cercano de Dulac y de algunos artistas cristianos más, quiso pensarlo así.

Negro.

En una atmósfera de capilla, la instalación de Francesco Vezzoli hace sentir la experiencia de la conversión vivida por Huysmans y aquella de la Encarnación, finalidad estética tanto como religiosa.

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