"L'Esclave mourant", sculpture de Michel Ange

Edouard Baldus
L'Esclave mourant", sculpture de Michel Ange"
en 1854
épreuve sur papier salé à partir d'un négatif papier
H. 44,7 ; L. 21,0 cm.
© Musée d’Orsay, Dist. RMN-Grand Palais / Alexis Brandt
Edouard Baldus (1813 - 1889)
Artwork not currently exhibited in the museum

En 1854, Edouard Baldus fotografía El esclavo moribundo de Miguel Ángel, una escultura ejecutada en 1513-1515 para la tumba del papa Julio II. Entrada en el Louvre en 1794, la obra fue entonces colocada en una sala del ala meridional de la planta baja, donde están presentados la Edad Media y el Renacimiento. De las primeras reproducciones fotográficas de escultura del siglo XIX, ésta es una de las más bellas, sino la más bella, por la manera que tiene la luz de acariciar el mármol y por la elección de un punto de vista, que pone en valor esta sublime pieza de escultura.
Ernest Lacan, el redactor jefe de la revista La Lumière, elogió esta imagen, desde junio de 1854, no sin antes mencionar las demás esculturas de la Antigüedad y del Renacimiento, fotografiadas por Baldus, en particular el otro Esclavo moribundo, la Venus de Milo y el Milón de Crotona, de Puget. A falta de archivos, desconocemos las circunstancias del encargo. Tal vez Baldus, cercano de escultores como Simart y David d'Angers, realizase este trabajo de su propia iniciativa. Sea cual fuera, el Louvre no ha conservado ninguna de estas imágenes, de las que sólo se conserva otro revelado, conocido como del Esclavo moribundo, en el museo Getty de Los Ángeles. Un poco más tarde, entre 1855 y 1857, Baldus reproduce todas las esculturas del nuevo Louvre, en el marco de su reportaje ilustrado sobre las obras de Lefuel. En este trabajo documental, por otro lado muy valioso, no hay que buscar la perfección, la contemplación, se podría decir, que le inspira esta obra maestra de Miguel Ángel.