Cafetière

Emile Reiber
Cafetière
Vers 1867
cuivre doré, émail cloisonné et ivoire
H. 19,7 ; L. 19,0 ; DM. 9,5 cm.
Don de la galerie H. Blairman & Sons, 1995
© RMN-Grand Palais (Musée d’Orsay) / Hervé Lewandowski
Emile Reiber (1826 - 1893)
Artwork not currently exhibited in the museum

Durante la Exposición Universal de 1867, junto a esmaltes "champlevés" o pintados en la tradición del Medioevo y del Renacimiento, los primeros esmaltes modernos, alveolados "cloisonnés" a la manera china o japonesa, aparecen en la orfebrería europea.
En Francia, la Casa Christofle es puntera en estas investigaciones, gracias a Emile Reiber, jefe del taller de dibujo, y a Antoine Tard, técnico excepcional. Los modelos dibujados por Reiber introducen, de manera original, formas, motivos y técnicas de Oriente, en la producción parisina.
Seducida por el refinamiento de los objetos de reciente importación de Japón, la célebre firma de platería se convierte de este modo en orfebre del bronce y del esmalte. Desarrolla, a partir de finales del Segundo Imperio, una colección de objetos artísticos cuya fina decoración naturalista se expresa por sutiles efectos de policromía, obtenidos mediante esmaltes o patinas coloreadas.
Esta cafetera constituye uno de los primeros ejemplos. De inspiración más bien china, por su silueta y sus colores, ya evoca el creciente afán por el arte de Japón, en particular en la elección de los motivos de los patos y de los ratones.