Baigneurs

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Paul Cézanne
Baigneurs
vers 1890
huile sur toile
H. 60,5 ; L. 82,5 cm.
Donation baronne Eva Gebhard-Gourgaud, 1965
© RMN-Grand Palais (Musée d’Orsay) / Hervé Lewandowski
Paul Cézanne
Baigneurs
vers 1890
huile sur toile
H. 60,5 ; L. 82,5 cm.
Donation baronne Eva Gebhard-Gourgaud, 1965
© RMN-Grand Palais (musée d'Orsay) / Sylvie Chan-Liat
Paul Cézanne (1839 - 1906)

A partir de los años 1870 y hasta el final de su vida, Cézanne multiplica las composiciones relacionadas con el tema de los o las bañistas. Su gran ambición es lograr la fusión total de la figura humana y del paisaje.
Cada elemento está tratado con la misma importancia, como una especie de arquitectura común. La atención del pintor no se fija en la carne como Renoir, pero más bien sobre los cuerpos que estructuran potentemente el espacio. El tema del agua está desatendido y el universo del cuadro sigue siendo esencialmente mineral. Solo la materia lisa, delicadamente irisada por las nubes, recuerda el apego de Cézanne por el impresionismo.
"[Él] iba hacia la abstracción de los cuerpos naturales, ya que tan sólo veía en estos superficies y volúmenes pictóricos", comenta Malevitch. Las referencias al Renacimiento, la figura del hombre en pié, aguantando drapeados, parecen haber sido inspiradas por un dibujo de Signorelli, como la ordenación monumental que se inspira de Poussin, y que afirman este relevante deseo de concebir un "arte de museo" a prueba del tiempo.

Niveau supérieur, Salle 35
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