La Neige à Louveciennes

Alfred Sisley
La Neige à Louveciennes
en 1878
huile sur toile
H. 61,0 ; L. 50,0 cm.
Legs du Comte Isaac de Camondo, 1911
© Musée d’Orsay, Dist. RMN-Grand Palais / Patrice Schmidt
Alfred Sisley (1839 - 1899)
Artwork not currently exhibited in the museum

El campo invernal atrae particularmente a Sisley que plasma prodigiosamente la tristeza y el carácter desolado de la naturaleza. Su temperamento reservado y solitario es más acorde con los misterios y el silencio que con el brillo de los paisajes soleados y mediterráneos que aprecia por ejemplo Renoir.
Como Monet, Sisley sigue el ejemplo de Courbet pintando paisajes bajo la nieve. Este tema seduce a los impresionistas porque les permite estudiar las variaciones de la luz y jugar sobre los diferentes matices de su paleta. Gracias a pequeñas pinceladas de color colocadas en el lienzo, el sol no es uniformemente blanco, sino irisado con reflejos azulados.
Los inviernos transcurridos en Louveciennes, en Marly-le-Roi o también en Veneux-Nadon inspiran a Sisley numerosos paisajes de nieve, como éste. La nieve en Louveciennes también ilustra las investigaciones en materia de perspectiva, llevadas a cabo por el pintor: un camino nevado se hunde hacia la lejanía, simplemente poblado por un pequeño personaje aislado. La sensibilidad del artista que se expresa en estos paisajes finos y delicados donde el color juega en discretas armonías, puede explicarse debido a su origen británico. Además, Sisley tuvo la oportunidad de admirar las obras de Bonington, Constable y Turner durante los cuatro años pasados en Inglaterra, de 1857 a 1861, y con motivo de sus viajes ulteriores. Recordemos también que la técnica de la acuarela, muy favorecida del otro lado de la Manga, había contribuido a introducir una determinada libertad en la pintura.