Le Joueur de cartes

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Paul Cézanne
Le Joueur de cartes
entre 1890 et 1892
huile sur toile, étude
H. 50,0 ; L. 46,0 cm.
Don Heinz Berggruen, 1997
© RMN-Grand Palais (Musée d’Orsay) / Hervé Lewandowski
Paul Cézanne
Le Joueur de cartes
entre 1890 et 1892
huile sur toile, étude
H. 50,0 ; L. 46,0 cm.
Don Heinz Berggruen, 1997
© RMN-Grand Palais (musée d'Orsay) / Sylvie Chan-Liat
Paul Cézanne
Le Joueur de cartes
entre 1890 et 1892
huile sur toile, étude
H. 50,0 ; L. 46,0 cm.
Don Heinz Berggruen, 1997
© droits réservés
Paul Cézanne (1839 - 1906)
Niveau supérieur, Salle 35

A comienzos de los años 1890, Cézanne pinta cinco cuadros sobre el tema de los jugadores de naipes. Se diferencian por el formato, el número de los personajes y la importancia del decorado. Esta obra es uno de los numerosos estudios preparatorios relacionados con esta serie.
Representa a un jugador, presente en las dos versiones de mayor formato, pero en una pose invertida (Merion, Fundación Barnes, Nueva York, The Metropolitan Museum of Art) así como en una escena con dos personajes (col. privada), que muestran como aquí su perfil izquierdo. El personaje con los hombros caídos, convertido en una "figura cezaniana" forma una masa, garantizando, junto con los otros jugadores, la estabilidad en las composiciones definitivas. Su presencia produce un efecto de monumentalidad que se desprende a menudo de los retratos pintados por Cézanne.
Este hombre sencillo está muy concentrado, en un silencio absoluto, frecuente en el artista. Las obras dedicadas por Cézanne al tema de los jugadores de naipes, parecen misteriosas, enigmáticas y se han formulado varias hipótesis en cuanto al orden de su ejecución: las tres versiones reducidas han sido el objeto de una construcción muy pensada que podría llevar a concluir que son posteriores a ambas otras composiciones, más cargadas y más densas, en apariencia, pero menos elaboradas. Fiel a su temperamento, Cézanne hubiese progresado hacia la simplificación, eliminando figuras, reduciendo el formato del lienzo, borrando todos los accesorios anecdóticos de la "escena costumbrista". Por su carácter de "estudio" fuertemente marcado, El jugador de naipes desvela en parte la manera de proceder de Cézanne para abordar un tema: una "meditación" mediante aproximaciones sucesivas, a partir de personajes aislados. Eran principalmente dibujos y acuarelas que precedían las composiciones lentamente elaboradas, por ello este estudio preparatorio, pintado al óleo, reviste una importancia peculiar.

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