Le Pâturage à la gardeuse d'oies

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Constant Troyon
Le Pâturage à la gardeuse d'oies
1854
huile sur toile
H. 80,0 ; L. 117,5 cm.
Legs Alfred Chauchard, 1909
© Musée d’Orsay, Dist. RMN-Grand Palais / Patrice Schmidt
Constant Troyon
Le Pâturage à la gardeuse d'oies
1854
huile sur toile
H. 80,0 ; L. 117,5 cm.
Legs Alfred Chauchard, 1909
© RMN-Grand Palais (Musée d’Orsay) / Hervé Lewandowski
Constant Troyon (1810 - 1865)

Tras haber viajado mucho por Francia, Holanda o Inglaterra, Troyon se instala, hacia 1850, en Normandía, región de pastoreos y de ganadería. Aquí observa la vida de los campesinos, en mismo tiempo que aquella de los animales.
Aquí, Troyon muestra una guardadora de ocas que lleva su rebaño por un pasto. A mitades del siglo XIX, la elección de semejante tema es una verdadera novedad. Anteriormente, una escena como esta, que muestra una simple campesina y animales de granja, no se juzgaba digna de ser representada en pintura.
El cuadro es ancho, la vista casi panorámica. El cielo, trazado con prisa, ocupa un gran espacio. Las vacas del primer plano aplastan por su presencia masiva a la joven guardadora de ocas, que no parece ser mucho más alta que ellas. En el campo francés de esta época, son efectivamente los niños quienes se hacen cargo de guardar los animales, a menudo poco numerosos, y de alimentar el corral. La Guardadora de ocas de Troyon hacer pensar en La Mujer apacentando su vaca que Millet presenta en el Salón de 1859 (Bourg-en-Bresse, museo de Brou). El tema se aproxima, pero mientras que Millet pinta una escena de una rara gravedad, Troyon, con ternura, transmite como una anécdota, un pedazo de vida al que ha podido asistir, siempre un pretexto para pintar a sus animales queridos.

Rez-de-chaussée, Salle 5
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